Los de Del Bosque parten como favoritos en una Copa del Mundo a la que no faltarán las selecciones históricas
20 nov 2009 . Actualizado a las 16:22 h.Brasil, la decana y más laureada de las selecciones mundialistas de fútbol, se encontrará en Sudáfrica con sus habituales compañeras de viaje en estas lides. Dieciocho participaciones en Copas del Mundo figuran en el historial de la pentacampeona, las mismas que suman juntas Eslovaquia (debutante), Eslovenia, Nueva Zelanda, Grecia, Corea del Norte, Honduras, Ghana, Costa de Marfil y Serbia. Casi nada. Esta estadística da buena cuenta del Mundial que viene, partido en dos. A un lado, los de siempre, salvo Suecia, Hungría, Rusia, Bélgica, lo que en la actualidad solo supone una doble sorpresa: las eliminaciones de los rusos de Hiddink y de los suecos de Ibrahimovic. A mayores, el ucraniano Shevchenko lo verá por televisión. Al otro, un grupo de relleno fruto de un cuadro de participación de treinta y dos componentes, doce de los cuales no superan las tres participaciones, incluida la selección anfitriona. En este panorama, España apunta como gran favorita, ya que su momento de forma podría tumbar cualquier intento de la canarinha de hacer valer su currículo. Los últimos exámenes satisfactorios ante selecciones de la talla de Argentina han revalorizado las opciones que los de Vicente del Bosque poseen sobre el papel. Además, el condicionado sorteo de grupos para la cita mundialista evitará que los dos máximos aspirantes se crucen en una ronda prematura. La campeona de Europa pugna ahora con Brasil por llegar al próximo verano en el primer puesto de la clasificación mundial de selecciones, dato que condicionará su lugar en el sorteo de grupos para la Copa. La estadística que la FIFA tomará como referencia se publica hoy. Será un oportunidad única para los Villa, Casillas, Xavi, Puyol, Capdevila, cuya edad limitará su participación en la siguiente Copa del Mundo, con sede en Brasil. La agonía de Francia y los sudores de Uruguay y Portugal para clasificarse quedarán como últimos recuerdos de una fase de clasificación en la que España arrasó (pleno de victorias) e Inglaterra (un error) y Alemania (dos) intentaron seguirle el ritmo en la zona europea. Sudamérica, el otro polo de poder futbolístico, se jugó sus billetes bajo el yugo brasileño, el desorden táctico y mental de la Argentina de Maradona, y la presencia de Uruguay en la repesca, todo un clásico. Con el pase en el bolsillo, los favoritos ya hacen sus cuentas y, aunque oficialmente, la composición de los bombos se perfilará el 2 de diciembre (dos días antes del sorteo), algunas fuentes ya diseñan un posible reparto de bolas en las peceras según la cual los cabezas de serie serán España, Brasil, Sudáfrica, Italia, Alemania, Argentina, Inglaterra y Francia. En otro bloque se reunirían Holanda, Portugal, Eslovenia, Suiza, Grecia, Serbia, Dinamarca, Eslovaquia. El tercer bombo tendría a Costa de Marfil, Ghana, Camerún, Nigeria, Argelia, Paraguay, Chile y Uruguay. Y en el cuarto grupo se incluiría a Japón, las dos Coreas, Australia, Nueva Zelanda, Estados Unidos, México y Honduras. Ausencias Ausentes ilustres, el togolés Adebayor; el israelí Benayoun, el checo Cech; el búlgaro Berbatov; el rumano Mutu; el croata Modric y el ecuatoriano Valencia.