«Son jugadas posicionales y las que al jugador le cuesta más verlas en el campo», afirma Ribera
23 oct 2009 . Actualizado a las 12:10 h.La tecnología también pone su granito de arena en el fulgurante inicio de temporada del Deportivo. El sistema informático y audiovisual que permite al banquillo coruñés disponer durante el transcurso de los partidos del vídeo de jugadas en tiempo real, con solo unos treinta segundos de retardo, da frutos.
Todo responde al esfuerzo de los técnicos José Luis Ribera y Juan José Vila, quienes permanecen comunicados a través de walkie talkie los noventa minutos. Vila, incorporado esta temporada al cuerpo técnico deportivista, donde ejerce de analista del juego propio y quien elabora informes de los rivales deportivistas, recibe las peticiones de los entrenadores y prepara las imágenes que estos le piden mediante un programa informático llamado NAC Sport Elite RT.
En España e Inglaterra
Este, en su sitio en Internet, se presenta como de origen holandés y el primer deporte al que se aplicó fue el hockey sobre hierba, donde hace años que la tecnología tiene una acusada presencia en el juego y hasta en el último Europeo el seleccionador español se comunicaba con sus ayudantes por pinganillo. Aunque los técnicos deportivistas desconocen si otros equipos utilizan este programa en España -en la página web de este producto figuran el Celta, el Barcelona, el Valencia, el Villarreal y el Zaragoza-, sí que señalan que lo poseen varios clubes ingleses, aunque estos potencian el programa con la utilización de varias cámaras distribuidas por el campo.
En el Tenerife-Dépor de hace dos jornadas la tecnología jugó a favor de los coruñeses. Y acabaron ganando el partido. Los entrenadores, descontentos con el juego de su equipo, demandaron a sus ayudantes imágenes que previamente habían sido grabadas por una cámara manejada por el entrenador de porteros, José Sambade, y que estaba conectada al ordenador de Vila. Ambos se hallaban en la tribuna del estadio Heliodoro Rodríguez. El cuerpo técnico quiso mostrar a sus jugadores, en el mismo vestuario, qué aspectos debían mejorar en su juego. Y qué mejor que con un vídeo del propio partido. Los entrenadores mostraron dos ejemplos prácticos.
Así lo cuenta Lotina: «Lopo salió desde la defensa a apretar a un contrario que estaba pensando, que estaba con el balón controlado, y ahí los centrales no tienen que salir. Solo puede hacerlo cuando el rival está de espaldas; si no, tiene que hacerse fuerte en su zona. También hubo otra: un cruce entre Lopo y Colotto. Lopo va a la zona de su compañero y entonces Colotto tiene que ir a la zona de Lopo y en lugar de eso vuelve a la suya, adonde ya estaba Lopo. Así que coinciden los dos en el mismo sitio. A los defensas siempre les decimos: ''Uno tiene que ir a la zona del compañero que fue en su ayuda''».
Ribera, con el ordenador sobre las rodillas y en permanente contacto con sus compañeros en la tribuna, compagina su tarea más tecnológica con el seguimiento del juego que le exige Lotina. «Vas aprendiendo más, filtrando, eligiendo, como estamos empezando con eso, estoy aprendiendo. Estoy intentando buscar que me quite el mínimo posible de mi trabajo en el banquillo y que nos dé lo más posible en beneficio y correcciones de juego. Seguimos pidiendo las jugadas que creo son interesantes, usándolas. No estoy tan atento al ordenador en el directo, pero sí las acumulo para usarlas en el descanso», dice.
Ribera explica que los lances que eligen para que los jugadores del Dépor los visualicen durante el descanso «son jugadas posicionales, son las que puedes corregir, y las que al jugador le cuesta más verlas en el campo. Nunca les ponemos errores o aciertos en acciones individuales, porque esas están siempre dentro del fútbol». Eso sí, estas imágenes no se enseñan directamente a los jugadores. «Primero las vemos nosotros, Lotina y yo, y si consideramos que debe verla algún jugador o incluso una línea en concreto se las ponemos», añade.
Comprensión
El ayudante de Lotina insiste en que el método de que los futbolistas visualicen lances concretos del partido ayuda a que comprendan mejor su propio juego. Eso sí, tampoco los aturullan de vídeos, aunque en algún partido concreto pueden ver hasta trece jugadas con el fin de corregir equivocaciones. «Cada partido es diferente. Hay partidos en que puedes llegar al descanso con cinco o seis, y otros partidos con trece o así. Todas las que hemos pedido las vemos nosotros, y ahí decidimos si solo con verlas nosotros ya vale para corregir, o bien se las ponemos in situ al propio jugador porque a veces al verlas comprende más que al decírselo», dice.