La pegada salva al Real Madrid

Agencias

DEPORTES

El Real Madrid acabó ganando al Valladolid por la potencia de su pegada de cara al gol, aunque tuvo más complicaciones de las previstas. Al final 4-2 en el marcador.

Parecía un choque fácil para el Madrid, resuelto a los dieciocho minutos gracias a dos goles tempraneros, pero está visto que este equipo no sabe sujetar los partidos y sufre más de la cuenta en el Bernabéu. Fue dominado por el Xerez y el Tenerife, pese a los contundentes resultados finales, y en muchas fases también fue presionado por el vistoso pero blando y vulnerable Pucela.

Después de que Nauzet acortase distancias en un gran golpe franco, se rondó ya el empate. Arzo tuvo la ocasión más clara, pero cabeceó mal un saque de esquina. Lejos de hundirse por ese golazo de Marcelo con el tiempo ya consumido, el Valladolid salió fuerte en la reanudación. Un error impropio de Xabi Alonso fue el preludio de un gran pase del atlético Diego Costa -una amenaza constante para Pepe- que Marquitos no desperdició. Había partido y runrún en Chamartín. Sobre todo porque los dueños del balón vestían de morado y los balones parados eran una agonía para Casillas. Pellegrini, con rictus de preocupación, acertó al introducir a Kaká y, sobre todo, a Higuaín. Con sus desmarques y el espacio que dejaban a su espalda los adversarios, el Pipa era un tesoro.

Pronto lo demostró el argentino denostado por Maradona hasta esta semana. Gran pase de Alonso y precioso balón picado sobre la tímida salida de Jacobo. Magnífico colofón para otro partido preocupante del Madrid... y de un Valladolid que roza el descenso porque, entre otras cosas, ha encajado dieciséis goles en siete partidos.

Esta misma semana le espera al equipo de Pellegrini una cita ante el Milan en la Liga de Campeones que puede que precise algo más que acierto de cara al gol.