Una clase dominada por los vascos Íker Martínez y Xabi Fernández idónea para el cambio del arousano
DEPORTES
Paso a paso. Así avanzarán Antón Paz y su hermano Carlos en su nueva aventura deportiva, que iniciarán tras participar la próxima semana en Italia en el Mundial de Platú 25. Y el primer paso para navegar en 49er es, como resulta lógico, hacerse con un 49er. Un requisito que Antón Paz cubrió hace ya seis meses al adquirir a un andaluz un barco experimentado, al que el concepto de segunda mano le queda ya un tanto escaso. Entre sus propietarios, la nueva nave de los Paz tuvo a los vascos Íker Martínez y Xabi Fernández. Los mismos que en el 2004 se proclamaron campeones olímpicos de 49er en Atenas y los mismos que siempre serán recordados en España como los campeones oficiosos en Pekín 2008. En China, Martínez y Fernández vivieron horas antes del oro de Paz y Echavarri la experiencia de ver cómo la pareja danesa Warrer-Kirketerp se subía a lo más alto del podio tras competir en la última jornada con un barco croata prestado después de partir el palo del suyo y ante la anuencia del jurado olímpico. La presencia de Martínez y Fernández, dobles campeones del Mundo y tres veces de Europa desde el 2002, supone un tapón para los hermanos Paz. Pero al mismo tiempo una oportunidad. Así lo entiende Antón, que ayer apuntaba el hecho de que «o nivel que hai en España no 49er, tamén cos irmáns asturianos Federico e Arturo Alonso, facilita estar máis preto dun podio internacional» al elevar el nivel de preparación hispana. En este sentido, Antón y Carlos se pondrán a trabajar en breve para acoplarse cuanto antes a «un barco difícil», más inestable y un tanto más lento que el Tornado, del que intentarán aprovechar las similitudes entre ambas clases. Sobre todo, en materia de maniobrabilidad y el uso del spinnaker asimétrico. Los planes de los Paz pasan por trabajar diariamente en el Centro Galego de Tecnificación de Vela, abierto hace un año en Vilagarcía, y realizar pequeñas estancias en Santander junto al equipo nacional de 49er. Entrar en él será el siguiente paso, pero no antes del 2010, ya que el próximo año los vilagarcianos se limitarán a iniciarse en dos o tres citas de alto nivel. La primera, el Trofeo Princesa Sofía en Semana Santa.