El campeón será un piloto de Brawn

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La estrategia de una parada en Monza dio el triunfo a Barrichello, único rival de Button en la lucha por el título

14 sep 2009 . Actualizado a las 13:29 h.

Monza ha entregado el título del 2009 a BrawnGP. Queda saber el nombre del piloto campeón, pero a falta de cuatro carreras el único rival de Jenson Button es su compañero Barrichello. Las matemáticas ni siquiera dan una remotísima opción a Kimi Raikkonen, a cuarenta puntos de Button pero sin posibilidad de superarle en número de victorias. Por otro lado, el Gran Premio de Italia volvió a ser escenario de la toalla arrojada por los Red Bull, incapaces de aportar un mínimo de emoción al Mundial más extraño de la última década.

Y decir extraño es quedarse corto. Ahí van los argumentos: Rubens Barrichello y Jenson Button coparon ayer los dos primeros puestos después de no asomar durante la cabeza en más de la mitad de carrera (triunfó la estrategia de una sola parada). Después de seis victorias consecutivas, el inglés es uno de los pilotos más irregulares en la segunda parte del calendario, lo que permite pensar que el líder lo es más por el revolucionario difusor que por su destreza. Hamilton, sin margen ya para renovar corona, muestra su lado oscuro y falible. Ayer dilapidó un evidente tercer puesto con un accidente aislado en la última vuelta. Fisichella, ese piloto que continuó en Force India por su aportación publicitaria a la escudería, se estrena con Ferrari para quedar por detrás de su anterior equipo, una de las cenicientas que no paran de dar sorpresas. Así, el alemán Adrian Sutil, concluyó cuarto tras rodar casi toda la carrera en puestos de podio. El mérito se suma al segundo puesto obtenido por Force India en el Gran Premio de Bélgica.

Más rarezas para entender la locura de este campeonato: Alonso se mostró contento con el quinto puesto. El asturiano recuperó la instalación del KERS pero de poco le sirvió. Apenas para superar a Vetell y a Kovalainen en los primeros compases de la carrera, si bien el finlandés mostró un evidente sufrimiento con los neumáticos duros. Fernando Alonso se encontró su primer escollo en el retornado Liuzzi, que recogía el hueco de Fisichella dejado en Force India. Kimi Raikkonen, con los tanques rebosantes de combustible, se intercaló entre ambos tras su primer repostaje y el español vio sentenciada sus opciones de podio.

Finalmente se demostró que habría sido imposible. Hamilton lideraba la carrera por delante del Ferrari y un desconocido Sutil, pero por el medio, casi sin llamar la atención, los Brawn pilotaban con la estrategia de una única parada. Así, sin adelantar a nadie y cuando el común de los participantes ingresaban en boxes por segunda vez, Barrichello y Button se quedaban en la cabeza de carrera. Por radio les hacían conocedores de que, además del accidente de Webber en la primera curva, Vettel abandonaba por avería. Así, el Mundial era para ellos. Con su segundo triunfo del año, Rubens recorta dos puntos a su compañero. Con tanta ventaja sobre el resto, Ross Brawn puede permitir una lucha encarnizada entre sus pilotos.