El Barça solo fue superior con Messi e Iniesta en el césped

P. Ríos

DEPORTES

Pep Guardiola confirmó de entrada que aquello de pensar solo en el partido inmediato es a veces una frase de cara a la galería. La suplencia de piezas clave como Messi, Alves y Henry no solo fue una medida de precaución tras los partidos mundialistas, también fue la demostración de que el cuerpo técnico azulgrana ya pensaba en el Inter, rival el miércoles en el arranque de la Liga de Campeones. Por eso tampoco fue forzado de inicio Iniesta, que volvía ayer a una convocatoria 107 días después de la final de Roma, cuando se lesionó.

Aunque el Barça funciona como una máquina juegue quien juegue, no es lo mismo un equipo con los cuatro citados que sin ellos. Pedro y Jeffren tienen desparpajo, velocidad y calidad, pero les falta experiencia. Guardiola, además, hizo debutar a Chygrynskiy en la zaga. También cumplió, fino en defensa y preciso en el pase largo, pero todavía recula demasiado.

Entre bajas y falta de coordinación, el Barça estuvo lento y en muchos minutos fue inferior a un Getafe muy organizado al que quizás le faltó un poco de ambición. El equipo de Míchel mereció adelantarse en el marcador con dos extraordinarios remates de Albín (min 12) y Soldado (min 28) que se estrellaron en el travesaño y en el poste, respectivamente, con Valdés batido.

El Barça, con poco, también pudo marcar. Justo antes del descanso, Ibrahimovic lo hizo todo bien (desmarque y control orientado) menos el remate final. En la segunda parte el Getafe siguió sin decidirse a dar la estocada al Barça. Y ,cuando quiso darse cuenta, Messi e Iniesta ya estaban en el campo.

Como estaba cantado, a partir de ese minuto 58 todo fue diferente. En el 66, el argentino inició una jugada que acabó en los pies de Abidal, quien centró, desvió Cata Díaz e Ibrahimovic, oportunista, marcó el 0-1. En el 80, Messi redondeó la cuenta al culminar una gran contra, con pase de Alves a Ibrahimovic y perfecta asistencia del sueco a la cabeza de Leo.