El gol del sábado se gestó el jueves

Rubén Ventureira

DEPORTES

El primer tanto del Dépor fue una acción ensayada en Riazor: «Tenía que colocarla donde el portero dudase», revela Juca

01 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El laboratorio de Lotina funcionó en el Bernabéu. La acción a balón parado que supuso el primer tanto del Deportivo tiene mucha más historia que los cuatro segundos transcurridos entre que Pablo Álvarez toca con aparente disimulo para Juca y el balón entra en la portería de Casillas rematado por Riki. La historia arranca el pasado jueves en el Municipal de Riazor. Allí se gestó ese tanto.

«En el fútbol de hoy, la estrategia es imprescindible. Se pueden ganar partidos así», deslizó Riki en la zona mixta del Bernabéu. El madrileño sabía que su cabezazo, el que supuso el 1-1, había culminado parte del trabajo realizado durante la semana. Ayer, Juca ofreció más detalles sobre esa acción: «Dos días antes del partido, en el entrenamiento, la ensayamos bastante. Fue una jugada la que el míster insistió mucho para que entrenáramos». Esa sesión se celebró a puerta cerrada en Riazor, pero lo único que trascendió fue que se habían ensayado faltas, córneres y disparos a puerta.

El sábado, en el Bernabéu, se produjo una falta lejana a la izquierda de la meta de Casillas. Corría el minuto 7. Tomó el cuero Guardado. Se esperaba una acción de estrategia porque en el último amistoso de la pretemporada, contra el Osasuna, el Dépor había hecho un tanto a saque de libre indirecto lanzado por el mexicano, rematado por Colotto en el segundo palo y remachado por Juan Rodríguez en el primero. Sin embargo, Guardado optó por el lanzamiento directo, y la pelota se fue por encima del larguero.

Pablo Álvarez y Juca

En el minuto 29, de nuevo falta a favor del Deportivo en la banda derecha de su ataque. Esta vez son Pablo Álvarez y Juca los que se acercan al balón. El asturiano la toca para Juca, que se saca un plátano a lo Beckham que Riki remata al borde del área pequeña adelantándose a Garay y Arbeloa. Gol. «Salió perfecta. Lo que yo tenía que hacer era centrar el balón al segundo palo para que el portero dudase si salir o no. Fue una acción bien entrenada y bien ejecutada», resume Juca.

En efecto, Casillas duda y se desplaza a su izquierda, pero no avanza hacia el cuero. Riki, en una posición difícil, la engancha con la cabeza. No fue un testarazo muy académico, de los de marcar los tiempos, pero resultó.

Otra de las órdenes de Lotina para Madrid era evitar cometer faltas en la frontal del área. Esta directriz la tuvo presente Juca en la jugada que supuso el 3-2. Lass lo recorta en la central, dispara y bate a Aranzubia. «Estaba en un posición difícil. Si hago falta la tira Cristiano Ronaldo, que le pega muy bien a la bola, en la zona donde más les gusta golpear a los especialistas, justo enfrente de la portería. Elegí no hacer falta. Y pasó lo que puede ocurrir ante un gran equipo, que Lass, que tiene muchas cualidades, enganchó ese disparo tan difícil de parar».

Una de cal y otra de arena en esas acciones para Juca, que se fue contento del Santiago Bernabéu: «Me gustó la sensación de jugar ante tanta gente y contra el Real Madrid, pero lo que más me gustó fue la actitud del equipo». Su familia lo siguió desde Brasil: «Vieron el partido y les gustó mucho nuestra disposición. Pensaban que no aguantaríamos, pero demostramos que tenemos cualidades y que vamos a hacer una gran Liga».

Veterano, Juca no fue de los que intercambió camisetas tras el pitido final, aunque tuvo ocasión. «Hablé con Marcelo y Kaká al acabar el partido. Muy buena gente, me trataron con educación». Pero no les dio su camiseta. «Es la de mi debut en el Dépor y me quise quedar con ella».