Gradas vacías, rivales mediocres y la falta de interés en su promoción siguen devaluando el torneo
09 ago 2009 . Actualizado a las 02:01 h.El Trofeo Teresa Herrera continúa rodando pendiente abajo y sin freno en sus índices de popularidad. Lejos quedan ya los tiempos en los que este torneo, orgullo de los coruñeses, era considerado como uno de los mejores del mundo en la época estival.
Desde que en el año 2000 Lendoiro se hizo cargo de su organización, el Teresa Herrera no ha parado de dar tumbos. La última muesca, la de esta edición. Se jugará a partido único contra el Atlético de Madrid y un lunes (mañana a las 21.00 horas). Incluso el Tigres mexicano se permitió el lujo de rechazar la participación en un trofeo que antaño solo acogía a los grandes del fútbol mundial.
América, Nacional, Peñarol, Cruz Azul, Os Belenenses, Atalanta y Sporting de Gijón son algunos de los equipos que han participado en el torneo en la última década. Algunos, como el Cruz Azul o como el Nacional, lo han hecho hasta por partida triple.
Escasa afluencia
El poco fuste de los últimos carteles ha vaciado el estadio de Riazor. Con mucha dificultad pueden llegar a recordarse entradas superiores a diez mil espectadores tanto en semifinales como incluso en la final.
Solo las finales del 2006 y 2007, en las que el Dépor jugó ante el Milan y el Madrid, respectivamente, el recinto coruñés cubrió más de media entrada. Un claro ejemplo de que el deportivismo responde cuando se le ofrece un evento de garantías.
El torneo Teresa Herrera nació en el año 1946 y desde 1964 ha contado normalmente con cuatro equipos. Solo en el 2003 y en el 2005 el trofeo se disputó en formato de triangular, y en el 2000 a partido único ante la Lazio tras un amago de plante antes de la firma del convenio.
Toda esta degradación ha provocado el desinterés de aficionados y televisiones. Por ejemplo, a día de hoy todavía no está confirmada la retransmisión del partido de mañana.