No hay mercado para los tulipanes blancos

DEPORTES

Los problemas de la operación salida del Real Madrid

03 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Hace ya diez años de aquello. Van Gaal cerraba su primer ciclo en el Barcelona -tres campañas, dos ligas, una Copa del Rey y una Supercopa de Europa- y dejaba un club en crisis y plagado de holandeses (8). Un veterano Guardiola, un jovencísimo Xavi, Abelardo y Luis Enrique eran los únicos hombres de la casa habituales sobre el césped del Camp Nou.

El técnico regresó al banquillo culé dos temporadas más tarde y para entonces el club solo había logrado deshacerse de la mitad de su legión de tulipanes, a los que, por el camino, se había sumado Overmars. Serra Ferrer había sido el primero en intentar, sin éxito, la limpia holandesa. Se quitó de encima a Hesp, Bogarde y Ronald de Boer. Con Rexach salió Zenden.

Sin dinero para fichajes, tras despilfarrar lo ingresado por Figo, los entrenadores apechugaron con Kluivert, Cocu, Reiziger y el De Boer bueno (Frank). El Barça no ganó un solo título y quedó cuarto y sexto en Liga. Hasta el segundo año con Rijkaard en la caseta (temporada 2004-2005), un alto porcentaje de la plantilla culé se siguió entendiendo en holandés.

Pellegrini ha aterrizado en el Bernabéu en un momento dulce en lo económico. Le han traído cuanto jugador de moda había y es seguro que llegarán más. Pero al chileno todavía le falta un cerebro que mueva tanta estrella, anhela alguien que apuntale una débil defensa (encajó 52 goles la pasada temporada) y además revive aquellos problemas de Serra Ferrer y Rexach en Camp Barça.

Le sobraban cuatro

Hace casi un mes que dejó claro que de los cinco holandeses que pululan por el Real Madrid le sobran todos menos uno. Y ese uno, Sneijder, es el único al que el club parece haberle encontrado acomodo. El diario italiano La Gazzetta de lo Sport anunciaba ayer que el centrocampista será cedido al Inter. Sobre el resto, todo son rumores. La intención del club de recuperar las grandes inversiones realizadas y las altas fichas que cobran, han dejado a los tulipanes blancos sin mercado.

Huntelaar (siete goles intrascendentes, uno clave ante el Atleti y severos problemas de adaptación) llegó el pasado diciembre por 20 millones de euros y siete más por objetivos y una sorprendente cláusula que obliga al Madrid a darle al Ajax otros siete millones si traspasa al delantero. El Stuttgart alemán ofreció 20 kilos por él, pero se encontró con la negativa del jugador, que apuesta por volver a Ámsterdam, donde solo ofrecen diez millones por repescarlo.

Van der Vaart vino del Hamburgo por 13 millones. Disputó 17 partidos la pasada temporada y sabe que «no tiene sentido permanecer en el club», donde perdería opciones de jugar el próximo Mundial. También quiere regresar a su ex equipo, pero los alemanes no invertirán demasiado dinero en el retorno.

Nadie discute la calidad de Robben, pero los nuevos le cierran el paso. Costó 36 millones y cobra 10 brutos al año. Le faltan novias con capital suficiente.

Drenthe llegó por 14 kilos. Aún no está claro que sea futbolista. Su caso recuerda al de Bogarde, por exceso de planta y falta de técnica. El problema de este Madrid también remite al de aquel Barça, una década después.