La sueca Sjostrom, de 15 años, bate por segunda vez en dos días el récord de los 100 mariposa

Fernando Castán

DEPORTES

28 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La sueca Sarah Sjostrom, de solo quince años, batió ayer por segunda vez en dos días el récord del mundo de los 100 metros mariposa. Nacida el 17 de agosto de 1993, la nadadora nórdica se proclamó ayer campeona mundial de esa distancia con un tiempo de 56.06 que mejora el 56.44 que había marcado ella misma en las semifinales. En el segundo día competición en la piscina del Foro Itálico de Roma siguió el goteo de plusmarcas que había comenzado con las seis de la primera jornada. Ayer cayeron cinco. Además del de los 100 mariposa de Sjosrom, se mejoró el de los 100 braza masculinos, en cuya final el australiano Brenton Rickard estableció un tiempo de 58.58 para quitárselo al campeón olímpico, Kosuke Kitajima, que lo poseía desde los Juegos de Pekín (58.91). La estadounidense Rebecca Soni pudo con el de los 100 braza femeninos. Estaba en 1.05.09 en poder la australiana Leisel Jones desde los Mundiales de hace dos años en Melbourne y ayer Soni realizó 1.04.84. La rusa Anastasia Zueva hizo lo propio en los 100 espalda con un tiempo de 58.48 para bajar de la tabla de récords el de la zimbabuense Kirsty Coventry, vigente desde Pekín 2008 (58.77). La estadounidense Ariana Kukors batió su mejor marca mundial de nuevo tras haberla establecido en las semifinales del lunes en los 200 estilos. La nadadora americana hizo 2.06.15 cuando tenía acreditados 2.07.03. El alemán Paul Biedermann se clasificó primero en los 200 metros libre y estableció un nuevo récord de los campeonatos, con 1.43.65. Fue el mejor en una prueba que ha dominado el estadounidense Michael Phelps en los últimos años. Phelps se clasificó tercero para la final de los 200 libre que disputará hoy y paró el cronómetro en 1.45.23. En su serie fue superado por Biedermann y por el ruso Danila Izotov. Phelps, con su técnica antigua El estadounidense, que conquistó ocho oros en Pekín, reconoció que decidió recuperar su técnica de nado para el Mundial de Roma. «Estoy muy contento de haber abandonado los nuevos métodos. Los probamos y no funcionaron», señaló.