Gemma Mengual, que se proclamó junto al resto del equipo español campeona del mundo de natación sincronizada combinada, cree que la «peor pesadilla» de España en el Mundial de Natación de Roma están siendo los jueces y no Rusia.
Así lo comentó Mengual instantes después de concluir su ejercicio clasificatorio para la final individual de hoy en estilo libre, a la que la española llega con la intención de poder devolverle a la rusa Natalia Ishchenko el oro que esta ganó en la rutina técnica hace dos días.
«La pesadilla de España son los jueces. Rusia no tiene la culpa, supongo. Eso quiero pensar. Ellos nos puntúan lo que quieren, pero vaya, se ve que en general la mayoría de la gente no está de acuerdo», afirmó Mengual, la nadadora más aplaudida por el público, que asistió ayer a la clasificatoria en las piscinas del Foro Itálico de Roma, donde se disputa el Mundial de Natación hasta el próximo 2 de agosto.
Una apuesta segura
Mengual cree que si hoy tanto ella como Ishchenko salen juntas a competir se podrá apreciar mucho más la «diferencia» entre ambas.
«Si salimos más juntas se apreciará más la diferencia. Sobre todo la diferencia en su coreografía. Está supervisto lo suyo y no hace nada nuevo. Creo que al nadar las dos juntas, eso lo valorarán», incidió.
«Se trata -añadió- de ir mejorando y avanzando, no de seguir haciendo El lago de los cisnes, que me parece ya un poco antiguo», dijo.