«Me apodan Chico por lo niño que soy, pero ya he vivido mucho», dice el nuevo lateral zurdo del conjunto coruñés
15 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.«Me apodan Chico por lo joven, por lo nuevo que estoy, por lo niño que soy, pero ya he vivido mucho», dice el colombiano que el Deportivo ha traído cedido para, en principio, hacerle la competencia al pretendido Filipe Luis.
Un repaso a la biografía personal y deportiva de Brayan Angulo acredita sus palabras. A los 15 años fue padre: «Tengo una miña que cumplirá 4 años el 5 de agosto». Ante la cara de sorpresa del periodista por su precocidad paternal, el simpático colombiano añade: «Ser padre tan joven es muy normal en Sudamérica, y más en mi país».
Tenía 16 añitos cuando se estrenó con el América de Cali en la Primera División colombiana. Dos de los días más felices de su vida llegaron juntos. «Justamente me gradué un sábado y el domingo debuté con el América», recuerda. Ahí paró de estudiar para centrarse en el fútbol: «Terminé todo, hasta el duodécimo año [completó la educación secundaria], y en el futuro quiero volver a estudiar. Estoy esperando a estabilizarme un poco, he pasado de equipo a equipo muy rápido. Cuando sepa que voy a estar dos, tres o cuatro años en un sitio me gustaría hacer algo relacionado con el deporte», explica este colombiano de verbo florido.
En el América de Cali asombró pese a su juventud: «Jugué año y medio muy bueno. Hice 36 partidos seguidos. En lo colectivo no nos fue muy bien, pero apenas debutar y jugar derecho de largo todo el torneo fue algo que impresionó mucho». Comparte, pues, con Filipe el hecho de haber firmado una larga racha de partidos consecutivos.
Tras aquellos 36 partidos, el grupo inversor que lo ha traído al Deportivo lo promocionó en Europa: «Mostraron mis vídeos y convencieron al Boavista, donde también jugué todos los partidos». Al equipo ajedrezado llegó en enero del pasado año, con solo 18 años, y se marchó en verano porque descendió por motivos fiscales. Entrenó con el Atlético Baleares, de la Segunda B española, para no perder la forma y acabó recalando en el Leixoes, de la Primera portuguesa, con el que completó la pasada campaña.
Y ahora, a ser internacional
Su próximo objetivo, ganarse minutos en el Dépor y ser internacional absoluto con Colombia. «Ya estuve con la sub-17 y la sub-20. Con la absoluta llegué a estar, pero no jugué». Su fichaje por el Deportivo le ha dado proyección mediática en su país, donde el equipo coruñés conserva un gran nombre, vestigio de sus tiempos gloriosos.
Llega con humildad: «Yo vengo a trabajar con Filipe o sin Filipe, a convencer al míster y al grupo. Siempre estoy dispuesto a pelear un puesto, con Filipe o sin él». «Me gusta mucho pasar al ataque, la primera tarea de un defensa es defender», responde cuando se le dice que solo ha anotado un gol en su carrera deportiva. Con 19, tiempo tendrá para hacer muchos más este prodigio de precocidad.