El entrenador del Barcelona, Josep Guardiola, realizó un discurso equilibrado pero positivo tras el encuentro. «Hemos hecho muchas cosas para estar en Roma. A la postre, el talento de Andrés y algo de suerte nos ha metido en la final», dijo.
«Es una gran satisfacción haber superado a este equipo, con jugadores tan fuertes y que juegan tan bien al contraataque. Esperábamos que salieran algo más ofensivo pero nos han esperado muy atrás», añadió.
El técnico también quiso reforzar su filosofía de juego: «Pensábamos que con la circulación del balón podríamos entrar, pero nos ha costado mucho».
En el vestuario del Barcelona, el optimismo desbordaba. «Somos el mejor equipo y no podíamos fallar», decía Bojan tras el pitido final.
Laporta
El presidente del Barcelona estaba exultante al final del encuentro. Elogió a Valdés y a Guardiola antes de agradecer a los seguidores su apoyo al equipo en Londres. También aseguró que «ante el Manchester United, es la final soñada, porque será con dos propuestas de fútbol, diferentes, pero válidas. Parecía que solo hay un fútbol ganador, pero el Barça ha demostrado que el del espectáculo también lo es».
«Todo lo que estamos ofreciendo a los espectadores y al fútbol, es una muestra de ilusión. El fútbol ama al fútbol», opinó el dirigente culé.
«Iniesta lleva la alegría por dentro, es un hombre muy respetuoso. Su gol nos lleva a Roma, pero hay que pensar en la Liga de nuevo, a ver si contra el Villarreal podemos alcanzar el título», concluyó.
Bajas para la final
El entrenador del Barcelona tendrá más de un problema en defensa de cara a la final, en la que no podrá contar ni con Alves ni con Abidal, ambos sancionados. Aunque recupera al defensa central Puyol, que estuvo suspendido en Londres, Guardiola tampoco podrá contar con su alter ego, el mexicano Rafa Márquez, que se pierde el resto de la temporada por la lesión de rodilla que sufrió en el partido de ida (0-0) disputado en el Camp Nou.