Dani Aranzubia volverá a San Mamés el sábado. No defenderá la portería local, como hizo tantas veces, ni lo verá desde la grada, aunque podría, dada su condición de socio. De hecho, ser abonado le ha permitido hacerse con lo más parecido a un tesoro que puede haber estos días en Bilbao: una entrada para la final de Copa entre el Athletic y el Barcelona, que se disputará el 13 de mayo.
El cancerbero deportivista es uno de los 14.800 socios del Athletic afortunados en el sorteo que celebró el martes el club bilbaíno, que dispone de otras 3.700 entradas para compromisos. «Tengo una entrada, me tocó. Veré si puedo ir», desveló el portero blanquiazul, que bromeó con la posibilidad de que no pueda acudir a la final: «La reventa está muy cara», añadió.
Aranzubia afirmó que la final de Copa y el sorteo de las entradas para ese evento pueden distraer a los jugadores del Athletic en el encuentro del sábado ante el Deportivo. «Lo vivo de lejos, pero es el tema de conversación en Bilbao desde que se pasó a la final. No había entradas para todos los socios y todos estaban apuntados. Esta semana se ha hablado de eso y estarán un poco descentrados. Puede distraerlos. Los jugadores intentarán abstraerse, pero es difícil», señaló.
Criado en la cantera del Athletic, club al que llegó a los 14 años, jugó en el primer equipo desde la temporada 2000-01 hasta el pasado verano, en el que fichó por el Dépor. En ese período disputó 162 partidos de Liga, que no son demasiados para tanta temporada; de hecho, en el Dépor ya ha disputado 29.
Mantiene amigos en la plantilla del Athletic, como Etxeberria, el primero que lo vino a ver a A Coruña aprovechando unos días libres. Y recuerda con cariño a su antigua afición: «Siempre me ha mostrado mucho cariño. Guardo un buen recuerdo de la afición del Athletic y espero que ellos también de mí». Pero en el banquillo está Joaquín Caparrós, el técnico que lo sentó por un portero traído de Segunda B. No le guarda rencor, al menos en público. «Le imprime carácter a los equipos», elogió Aranzubia, que el sábado aparcará los sentimentalismos. «Ahora defiendo al Dépor y mi interés es que gane», sentenció.