El Barcelona como medicina

Rubén Ventureira

DEPORTES

Las tres derrotas ante el Sevilla no han roto la confianza de la plantilla, pero sí le ha escocido el orgullo

16 ene 2009 . Actualizado a las 12:38 h.

Puede que los aficionados interpreten que visitar mañana al Barça en sus dominios, tras la triple caída ante el Sevilla, equivale a recibir jarabe de palo. Sin embargo, el vestuario deportivista considera (a priori) una buena medicina el partido contra el incontestable líder del campeonato en el Camp Nou. «Hay hostias por jugar en Barcelona. Tenemos muchas cosas que demostrar», resume Juan Rodríguez el sentir de la plantilla, escocida en su orgullo por la serie de afrentas deportivas sufridas ante el conjunto hispalense.

«Todo el grupo tiene mucha motivación para el partido de Barcelona. Es un rival difícil, pero hay que tener confianza en esta plantilla», pide De Guzmán. A la confianza apela también el capitán, Manuel Pablo: «Tenemos que seguir creyendo en lo que hemos hecho y no venirnos abajo. Pese a lo del Sevilla, estamos con confianza».

Todos los mensajes lanzados ayer por los jugadores fueron positivos. «Vamos al Camp Nou a ganar o a empatar», asegura Juan Rodríguez. «Yo no voy allá con la sensación de que vamos a perder. Si la tuviese, me quedaba aquí y que viajasen otros», espeta Joan Verdú. «No bajamos los brazos», se extiende el mediapunta formado en la cantera culé. Asume que el del sábado es «el partido más complicado de la temporada», pero cree que al Barça «se le pueden crear problemas» si el Dépor utiliza sus armas, que son «mantener un ritmo pausado, presionar arriba y no dejarles salir».

«A lo mejor nos interesa que en el Camp Nou juegue Cristian, que tiene más recorrido, y no Lafita», afirmó Lotina tras el duelo del miércoles. El interior formado en La Masía dice estar «listo y con muchas ganas» de pisar el Camp Nou «tras dos partidos en la grada». «No vamos con miedo, hay que tomárselo como un rival más», aconseja Cristian, quien recuerda que el Dépor «jugó bien» en sus dos últimas visitas al Camp Nou, «aunque acabamos perdiendo por 2-1».

El resumen es que el vestuario no está tocado moralmente (o al menos no lo parece de puertas para fuera), pero sí lo está en su orgullo. Y que el buen humor se mantiene, como lo demuestran las risas que ayer se oyeron en el entrenamiento, o el pincho de confraternización que ayer se celebró en el vestuario tras la sesión «porque lo hacemos de vez en cuando y hoy tocaba», explicó Juan Rodríguez.

De moral, bien. Y de salud, mejor. La enfermería deportivista se vacía. Riki ha superado la gripe. Lopo también está recuperado de sus molestias físicas. Además del expulsado Omar Bravo, será baja el lateral Laure: tiene una elongación en el aductor mediano del muslo izquierdo y permanecerá al margen del grupo de cinco a siete días.