El golf español sigue sin despuntar en el Madrid Masters y, en mitad de esa crisis, el australiano Marcus Fraser y el sudafricano Charl Schwartzel abandonaron el anonimato para colocarse como líderes en el Club de Campo, con 9 bajo par.
Madrid suspira por ver un apellido familiar en lo más alto de la tabla, pero después de 36 hoyos el anhelo no marcha por buen camino. Por el momento, dos hombres del punto más opuesto del planeta comandan el torneo madrileño, que no tiene un campeón nacional desde el título que logró en 1995 Seve Ballesteros, también en el Club de Campo. Los españoles siguen sin despuntar en Madrid. Exceptuando a José María Olazábal, que atravesó el corte y a quien no se le puede pedir más después de tres meses parado, y a Miguel Ángel Jiménez, exhausto en este tramo final de campaña y con un problema técnico con el putt , el resto se ve obligado a atacar en la penúltima jornada para acabar con esa nefasta tendencia de los últimos trece años en Madrid.