Egoi Martínez se viste de oro

Benito Urraburu

DEPORTES

Cuando llegó al borde de una fuga a la meta de Sabiñánigo, Egoi Martínez decidió darse un paseo con su bicicleta mientras llegaba el pelotón principal. Se le hacía insufrible estar pendiente del reloj, del tiempo que iba pasando. Estaba cerca de vestirse de oro, de conseguir el primer liderato en una de las tres grandes para el Euskaltel. Y lo logró. El grupo principal llegó a 6 minutos y 42 segundos del navarro y del vencedor de la etapa, el belga Van Avermaet. Y Egoi Martínez subió al podio y a lo más alto de la general por 11 segundos.

En ese maillot oro se encierran muchas historias que se entrecruzan, se mezclan y acaban fluyendo de forma natural, hasta encajar como un rompecabezas. Johan Bruyneel, su director en el Discovery Channel durante dos años, le dijo en la salida: «Hoy tienes una buena oportunidad de coger la escapada». Le anunciaba que no se iban a mover, que dejarían las fugas. Y Egoi, junto a otros once corredores, se embarcó en una de esas aventuras que nunca se sabe cómo van a terminar. Llegaba a la Vuelta con el regusto amargo de lo que le había sucedido en el Tour, en la etapa que finalizó en Prato Nevoso, cuando el australiano Simon Gerrans, se la jugó. Le había dicho que no era rival para él y acabó ganando.

Astana hizo feliz ayer a todo el mundo, menos al Caisse d'Epargne y al CSC. Van Avermaet, el vencedor, estaba junto a Rebellin, Flecha, Zandio, Halgand, Cunego, Tonti, David Moncoutié, Kern y Alan Pérez en la escapada. Bruyneel sabía, desde que se formó la fuga, que Egoi Martínez podía colocarse como líder. Sabían también que el Euskaltel va a defender ese maillot oro hasta donde pueda. Y el equipo vasco puede llevar la carrera controlada hasta el Angliru, con lo que Astana, la formación de Alberto Contador, seguramente irá en carroza de oro durante toda una semana.

El CSC y el Caisse d'Epargne se durmieron. «Cuando nos quisimos dar cuenta ya era tarde para reaccionar. Me alegro por Egoi y por el Euskaltel, pero nosotros no hemos conseguido el objetivo de que Astana siguiera con el control de la carrera», reconoció Eusebio Unzué.

Contador tiene a su equipo muy entero físicamente. Si pretendían hacerles trabajar, se han equivocado. Para Euskaltel ese maillot amarillo de Egoi es más que media carrera. Si Igor Antón está bien, hasta podrían ayudarle en alguna etapa y auparle todavía más en la clasificación. La formación que dirige Jon Odriozola y Astana se van a hacer muy amigos. Porque los dos pueden salir beneficiados de esa unión.

Bruyneel y Odriozola, aliados

Bruyneel no ocultaba su satisfacción. «Salimos de los Pirineos como queríamos, el balance es bueno», señaló. Odriozola también se mostraba contento: «Hemos sido valientes y nos ha salido bien la jugada. Sabíamos que al Astana le venía bien perder el jersey oro para que controlara la carrera otro equipo los próximos días. Ha salido lo que Johan Bruyneel quería y también lo mejor para nosotros. Nosotros hemos jugado nuestras bazas y hemos logrado un gran premio».

No está tan feliz el danés Bjarne Riis, director del equipo CSC. Ayer indicó que «Carlos Sastre no es el mismo del Tour», pero se mostró esperanzado en que la próxima semana de carrera mejore la condición del español para hacer cosas importantes. «Carlos no es el mismo del Tour, pero tampoco está mal. Necesita estar a más nivel que en Pla de Beret», comentó Riis. Sobre la marcha del español al Cervélo, comentó: «Carlos es un gran corredor, pero tenemos un buen futuro con otros corredores. En este sentido, su marcha no representa ningún problema. Carlos decidió irse y le respeto. Él piensa en su futuro y yo en el equipo», señaló.