El capitán superará mañana a Juan Acuña como el quinto jugador del Deportivo con más partidos en Primera
17 may 2008 . Actualizado a las 02:07 h.Su nombre ya figura entre las leyendas del Deportivo. Fran, Mauro Silva, Donato, Sergio y, a partir de mañana, Manuel Pablo. El grancanario jugará contra el Villarreal su partido número 231 y superará al histórico guardameta Juan Acuña para convertirse en el quinto deportivista con más partidos en Primera División. «No esperaba jugar tantos años aquí, pero sí que tenía la ilusión de triunfar en un equipo como este gracias al trabajo y la confianza de los entrenadores», declara el futbolista, que cumple su décima temporada con la camiseta blanquiazul.
El capitán llegó procedente del Las Palmas junto a Turu Flores. Debutó el 15 de noviembre de 1998 contra el Alavés y en un par de temporadas se destacó como el mejor lateral derecho de Europa. «Los momentos que guardo con más cariño son los que recuerdan todos: el partido del título de Liga, el del 4-0 al Milan, la remontada frente al PSG... Hay muchos», señala. Incluso recuerda los malos tiempos, como la rotura de tibia y peroné en su pierna derecha durante el derbi contra el Celta del 2001, con una sonrisa: «Te planteas el reto de cuánto te va a costar volver a entrar en el equipo y también está el cariño que te demuestra la gente, que es impagable».
La lesión le quitó la regularidad de que había disfrutado hasta entonces en los terrenos de juego. Durante tres temporadas apenas jugó 33 partidos de Liga. Solo con que hubiera mantenido sus cifras habituales, siempre por encima de la treintena de encuentros, Manuel Pablo podría bordear ahora la barrera de los 300 choques como deportivista.
«Mi mayor alegría es el vestuario tan unido que hemos logrado formar en las últimas temporadas», asegura el canario, quien destaca entre los compañeros con los que se ha cruzado su especial relación con Juan Carlos Valerón. «Ya lo conocía desde que coincidimos en el Las Palmas juvenil y luego subimos juntos al Las Palmas Atlético... Además, la primera vez que me fui de vacaciones sin mis padres fue con él y con otro amigo. Visitamos Lanzarote», recuerda. En cambio, elude destacar a alguno de los entrenadores que lo han dirigido en el Deportivo. «De todos se aprende algo, pero prefiero no destacar a ninguno», apunta.
A sus 32 años, Manuel Pablo aún no ve próxima la retirada. «Seguiré jugando mientras las piernas me acompañen, espero que durante muchos años más. ¿Tres o cuatro? No me pongo una meta, hasta que las piernas me acompañen», repite el jugador, quien termina su contrato con el Deportivo en el 2009. «La verdad es que no me veo en ningún otro lado, pero el año que viene ya se verá lo que pasa», añade.