Aquel infierno de los diablos rojos

DEPORTES

El miércoles se cumplirán cincuenta años del accidente aéreo en el que murieron ocho jugadores del Manchester United, futbolistas que son leyenda del fútbol inglés

06 feb 2008 . Actualizado a las 19:34 h.

En Old Trafford hay un reloj por el que no pasa el tiempo. Está anclado en las tres y cuatro minutos. La hora en la que se produjo el accidente de avión en el que murieron ocho jugadores del Manchester en 1958. Geoff Bent, Roger Byrne, Eddie Colman, Duncan Edwards, Mark Jones, David Pegg, Tommy Taylor y Liam Whelan perdieron la vida en Múnich tras jugar un partido de la Copa de Europa en Belgrado. Parecía que los diablos rojos podían ganarlo todo aquel lejano 1958. El sueño se truncó una fría tarde de febrero. Pero la tragedia es el terreno mejor abonado para el mito. Más que el triunfo. El miércoles se cumplirán cincuenta años del accidente de avión. Inglaterra recuerda estos días con devoción a los Busby Babes, la generación perdida del Manchester.

Wembley abrirá la puerta de recuerdo con su silencio. Callará el 6 de febrero durante un minuto antes del partido entre las selecciones de Inglaterra y Suiza. Entre las víctimas del accidente estaba Roger Byrne, capitán del combinado inglés.

Old Trafford es el centro del tributo a los que perecieron en el accidente. Tiene presentes a los ausentes. Luce un enorme mural dedicado a los que nunca regresaron. Además, en el túnel llamado Múnich, el club expone fotos y textos que repasan el capítulo más triste de su historia.

El estadio del United acogerá el miércoles un homenaje a la hora exacta en la que se produjo el accidente, las tres y cuatro minutos de la tarde. Según el club, será un momento para la oración, la memoria y la reflexión.

Un derbi para recordar

El 10 de febrero, antes del derbi entre el United y el Manchester City, el teatro de los sueños también dedicará un minuto a sus Busby Babes. Algunos creen que los hinchas del City no respetarán el silencio. Aunque el vecino y rival del United perdió a un ex jugador en el accidente del 58, el periodista Frank Smith. Los diablos rojos vestirán camisetas sin publicidad, desnudas de patrocinadores, numeradas con dorsales del 1 al 11 y con un diseño de los años cincuenta.

El recuerdo se extiende a Irlanda, de donde procedía una de las víctimas, Liam Whelan. El servicio de correos editará un sello conmemorativo dedicado a este futbolista. Para que el recuerdo recorra todo el país.