Más de un año después de su lesión, la granadina regresó en una prueba de primer nivel con el objetivo de ponerse a punto para disputar el Mundial el próximo año
28 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.María José Rienda, la esquiadora española con más triunfos en la Copa del Mundo (6), volvió el sábado a la competición tras 14 meses de sufrimiento a causa la temida triada (rotura de los ligamentos cruzado anterior, lateral interno y menisco) en su rodilla derecha, complicada después con una condromalacia, una degeneración de los cartílagos.
Con 32 años y la ilusión de una novata, reapareció en el gigante de Ofterschwang (Alemania), en donde completó la primera manga. No se marca retos a corto plazo y su objetivo es estar a punto para los Mundiales del año próximo en Val d'Isere y los Juegos Olímpicos de Vancouver en 2010.
-¿No habrá tenido que hacer un cursillo de perfeccionamiento después de haber estado tanto tiempo en el dique seco?
-(Risas) Claro. Siempre estoy aprendiendo y no hay ni un día que no haga algo más. Siento como si hubiera perdido un tren. Mientras las demás han seguido evolucionando, yo me he pasado los días recuperando y rehabilitando. Ahora me falta todo el camino que han recorrido mis colegas. -¿La maldita rodilla ya está perfecta? -Haber, perfecta es una palabra muy grande, pero bueno. Todo lo que tengo está controlado y eso es lo más importante. La condromalacia nunca se llega a curar del todo porque es crónica, pero ahora no tiene mayor historia que controlar mucho las cargas y los entrenamientos. -Durante la recuperación, ¿se le pasó por la cabeza retirarse? -No, en ningún momento. Ya sabes que casi todos los esquiadores estamos rotos por las rodillas y, sin embargo, luego hay mucha gente que vuelve y vence. De hecho, mira el caso de mi amiga Denise Karbon, una de las que ahora está ganando pese a tener un montón de lesiones. -¿Ha precisado asistencia psicológica? -No, en principio no me ha hecho falta. Es difícil ponerse de nuevo a punto y el que haya tenido una lesión de este tipo ya sabe que se pasa mal. Pero lo he llevado lo mejor posible, con mucha alegría... -Para empezar, se conformará con poder recuperar las buenas sensaciones y que la rodilla responda. -Ciertamente, a corto plazo me planteo pocos objetivos. Poder competir ya es un triunfo porque dudaba si podría volver a esquiar. Hace un par de meses, no sabíamos qué hacer. Este año quiero trabajar pensando en el futuro, ya que el año próximo hay campeonato del Mundo y después Juegos Olímpicos. -Vamos, que llegará como una moto a Val d'Isere y Vancouver. -Hombre, tengo que llegar a los Juegos. Si no, no sé lo que hago aquí. Quiero disfrutar de la que sería mi quinta participación olímpica y en ningún momento he dudado de poder estar en la cita de Canadá. -¿No le da lástima que siga siendo la única gran esperanza del esquí español a la que agarrarse? -Bueno, Carolina Ruiz ha progresado mucho y también ha estado haciendo buenos resultados, octava y séptima, en supergigante y descenso. Por primera vez en la historia hay una española en esas disciplinas y lo que ha hecho tiene mucho mérito. Es verdad que somos pocos, pero la Federación está trabajando para sacar más gente. El esquí es un deporte muy difícil en el que no por trabajar a tope un año lo vas a hacer bien el siguiente; se necesita una continuidad de años tremenda para llegar y mantenerse. En estas situaciones, hay muchísimos factores internos y externos de los que dependes; el físico, el técnico, el material. Es complicado que salga gente.