Cuando el motocrós ruge en las venas

Juan Villar

DEPORTES

Fran, Sergio y Rubén Rial, que tienen entre 8 y 12 años y son hijos del mítico piloto gallego Paco Rial, pretenden emular las gestas de los hermanos Bernárdez

06 dic 2007 . Actualizado a las 03:06 h.

Paco Fernández Rial, uno de los mejores pilotos que ha dado el motocrós gallego, decidió un día, hace tres años, comprarles una moto a sus tres hijos: Fran, que entonces tenía 9 años, Sergio -tres años menor- y Rubén, el más pequeño con 5 años en aquel momento. «Yo nunca quise meterles el gusanillo en el cuerpo para que siguiesen mis pasos, porque eso supone estar viajando muy a menudo para competir y separado de la familia, pero al comprarles la moto se engancharon y al final tuve que acabar comprándole una a cada uno», explica Paco.

Pronto empezaron a competir y los resultados obtenidos este año por los tres han sido envidiables. Fran finalizó en la tercera posición el campeonato gallego de 85 centímetros cúbicos en una categoría en la que compiten pilotos hasta tres años mayor que él. Sergio se proclamó campeón gallego de alevines en las modalidades de motocrós y supercrós, mientras que su hermano Rubén fue segundo en ambas especialidades a sus ocho años.

«Yo ya había dejado hace años de competir, pero ahora al acompañarlos a todas las carreras, pues además de hacerles de mecánico he vuelto a correr al crearse la categoría de veteranos», apunta Paco, que este año también ha sido el campeón gallego de su categoría.

Al ver lo bien que compiten y empezar a ganar carreras ha llegado el momento de dar el salto y traspasar fronteras: «Si fueran del montón uno no se complicaría la vida, pero el ver que ganan y que lo hacen bien -dice Paco con amor de padre, pero basado en hechos objetivos- pues quieres probar fuera para que ganen experiencia».

Y se apuntaron al campeonato nacional de Portugal, donde Sergio fue cuarto y Rubén quinto. También compitieron en pruebas de Ávila, Asturias y Madrid, donde se probaron con algunos de los mejores pilotos españoles.

Habrá que esperar algún año más para descubrir si en casa de los Rial hay tres talentos en potencia, pero el camino lo tienen allanado y la ilusión de los tres es la máxima. Apoyos tampoco les falta, pues Paco recurre a la cantidad de contactos que hizo durante su larga carrera deportiva para conseguir hacer la mejor puesta a punto de las motos. La otra lucha es conseguir patrocinadores, y en este sentido están contentos con Rodamoto y Kawasaki.

Lo demás se consigue a base de entrenamiento, aunque no tienen que renunciar a casi nada para prepararse: «Se entrenan lo fines de semana, cuando no tienen colegio, en verano algún día más, y lo compaginan con otras actividades como el fútbol (juegan en el equipo de Matamá) y el yudo, que les vale para soportar mejor las caídas».

En el 2008 probarán en el campeonato nacional, al que este año no han podido acudir al estar las pruebas muy diseminadas sobre todo en Valencia y Murcia. Un cambio en el reglamento concentrará el campeonato en una sola competición a la que acudirán los diez mejores clasificados en cada campeonato autonómico.

Sergio, el mediano, tiene el carácter más agresivo de los tres: «No se corta aún a riesgo de chocar si tiene que hacer una maniobra de riesgo». El padre lo ve bien, pero al mismo tiempo les da sus consejos: «Ser luchador es fundamental en todas las facetas de la vida, pero al mismo tiempo hay que tener algo de miedo y controlar lo que uno puede hacer», opina Paco.

Los hermanos Rial tienen un espejo muy bonito en los hermanos Bernárdez de Cangas (Moisés, Abel y Aarón), que lo han ganado todo.