El Pamesa dice que también tiene derecho a una recalificación

La Voz

DEPORTES

09 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

El Pamesa Valencia, sexto clasificado de la Liga ACB, se sumó a la disparatada carrera por hacerse beneficiario de una de las arbitrarias recalificaciones de terrenos que están utilizando los clubes deportivos para salir del pozo de sus maltrechas economías. Así lo manifestó la pasada semana su presidente ejecutivo, Manuel Llorente.

Hoy en día, ya se ha puesto de moda la exigencia de una reclasificación de terrenos públicos en beneficio de una entidad deportiva cuya deuda amenaza con ahogarla. En el ayuntamiento de Valencia, esta práctica se ha dado en un par de ocasiones, con el Valencia y el Levante como protagonistas. Ahora ha sido el Pamesa el que ha puesto el grito en el cielo, por sentirse agraviado en este sentido.

Así, en la presentación de unas mejoras en las instalaciones del pabellón de la Fuente San Luis, el presidente ejecutivo del club de baloncesto, Manuel Llorente, espetó: «Compraremos un campo de alfalfa y pediremos al ayuntamiento que lo recalifique para hacer un pabellón». En esta conferencia de prensa, las alusiones a las operaciones urbanísticas que beneficiaron al Valencia y al Levante fueron constantes. Por un lado, el solar donde ahora se construye el nuevo campo de Mestalla se recalificó antes de comenzar las obras. También el ayuntamiento valenciano adquirió un compromiso para una futura reclasificación del solar donde ahora se asienta el campo del Levante.

Llorente recordó que el pabellón de la Fuente San Luis también es de propiedad municipal y dedujo que su club sería también favorecido por el ayuntamiento con una recalificación de terrenos.

Aportación de doce millones

Manuel Llorente recordó que el dinero para las mejoras en las instalaciones públicas del pabellón de la Fuente San Luis utilizado por el Pamesa salieron del bolsillo del máximo accionista del club, Juan Roig. En total, unos doce millones de euros. Con ello, el dirigente quiso resaltar la diferencia de trato entre los clubes de fútbol que reclaman ayudas a cambio de nada, y su entidad, que se suma ahora al carro de las recalificaciones salvadoras.

Juan Roig pagó para el Pamesa la construcción de un spa, una clínica, un gimnasio y unas reformas en los vestuarios de pabellón municipal donde juega el equipo de baloncesto valenciano. Sin embargo, el presidente taronja considera que el Pamesa necesita otro pabellón en condiciones de acoger eventos como la final de la Copa del Rey de básquet y por eso reclama al ayuntamiento las recalificaciones que brindó a los clubes de fútbol de la ciudad levantina.

En el debate generado se internó el portavoz del grupo socialista de la Diputación de Valencia, Rafael Rubio. El político cuestionó «hasta que punto las entidades deportivas pueden sanear sus cuentas por medio de las recalificaciones urbanísticas». Por eso, añadió que podrían sumarse a la carrera de estas polémicas ayudas públicas incluso los clubes de categoría regional. También se preguntó qué ciudad aceptaría encajar en este modelo de gobierno.