La gran final se sirve en frío

Toni Silva REDACCIÓN

DEPORTES

El Milan clama venganza hoy en Atenas frente al Liverpool, que le arrebató la Champions hace dos años tras remontar un 3-0

22 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

¿Con cuántos goles se iría el Milan tranquilo al descanso de la final de la Liga de Campeones? Su entrenador, Ancelotti, sabe que tres no son suficientes porque su rival de esta noche (nueve menos cuarto, Antena 3 y Canal+) es el Liverpool. Los ingleses confían en realizar hoy un remake de la final de hace dos años, cuando se fueron al descanso con 0-3 de desventaja y se acabaron llevando el título tras forzar la prórroga y los penaltis. Remake en cuanto al resultado final, no al sufrimiento de entonces. Así las cosas, el Milan clama venganza en el único título que ha ambicionado desde el inicio de la temporada (fue sancionado en el Calcio con ocho puntos menos por el caso Moggi). Como hace dos años, parte como favorito por su clara superioridad técnica frente a un rival que presenta su gran estado físico como mejor aval. En el centro de todas las miradas estará Kaká. El brasileño revolucionó la primera parte que otorgó tan amplia ventaja al Milan en la final de Estambul del 2005. No hay dudas sobre su concurso, y sí en cambio en el puesto del delantero. Ronaldo no tiene licencia para jugar y los goles de Inzaghi (en la Liga) parecen convencer más que la polivalencia de Gilardino, teórico suplente esta noche. Otro de los fijos será Maldini quien, a sus 39 años, alcanza su octava final. De ganar los rossoneri será el quinto entorchado del capitán y sexto del equipo, uno de ellos también en Atenas (frente al Barcelona de Johan Cruyff en 1994). En el lado contrario, el estudioso Rafa Benítez ha enclaustrado a su equipo durante unos días en la Manga del Mar Menor, españolizando un poco más a su Liverpool. Sin estrellas resolutivas, su principal opción estará en el eje del mediocampo, donde juntará el talento de Xabi Alonso, Gerrard y Mascherano, quien empezó la temporada malviviendo en el West Ham y rinde a un alto nivel en Anfield Road desde el mercado de invierno. Otro baluarte rojo será el portero Reina, mientras que el ex deportivista Arbeloa comenzará la final desde el banquillo, relegado por Finnan. El desembarco del Milan en la final ha sido ligeramente más sencillo que el de su rival. Los italianos dejaron por el camino, en las eliminatorias directas, al Celtic, a un irregular Bayern de Múnich y al Manchester, su duelo más duro. En cambio, el Liverpool fue el verdugo de dos claros candidatos al título, el Chelsea (en los penaltis) y el Barcelona, además de eliminar al PSV en cuartos de final. El espectáculo está servido. Milan y Liverpool encarnan un duelo entre el deseo de venganza y la esperanza en el esfuerzo.