Getafe, una ciudad eufórica

Alejandro Posilio LA VOZ | MADRID

DEPORTES

FOTOS: BENITO ORDÓÑEZ

La alegría por la victoria sobre el Barcelona en la Copa del Rey alarga durante días una intensa celebración de una afición que vivía a la sombra del Madrid y del Atlético

12 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

«La gente de esta ciudad nunca ha estado tan unida como en esta ocasión. Si la victoria del Getafe llega a producirse en sábado, la ciudad entera se queda sin dormir». Esta afirmación es de Rafael Fernández, un aficionado del club del sur de Madrid que todavía ayer mostraba los signos de la euforia que ha desatado en la localidad el contundente triunfo ante el Barcelona, que ha metido a este modesto municipio en la final de la Copa del Rey. Rafael, vicepresidente de la peña Peñi (apodo del utillero, el empleado más veterano del club), asegura que la celebración fue todavía mejor que la del ascenso a Primera División hace tres temporadas. «Es que ha sido ante el Barcelona, el equipo más fuerte del mundo los últimos años», destaca orgulloso. A pesar de que habían pasado 36 horas del día histórico del Getafe, ayer todavía se podía disfrutar en la calle de las consecuencias de la clasificación. El 4-0 era el único tema de conversación en bares y tiendas, donde cada uno explicaba a su interlocutor cómo, dónde y hasta cuándo lo había celebrado. Así, Josefa, la camarera dueña del bar La Molinera, donde se aloja la peña GetaGenios, aseguraba: «Nunca había visto una cosa igual. La gente se subía a las sillas y las mesas para celebrar los goles y la clasificación. Fue maravilloso. Impresionante. Cuando cerré porque me había quedado sin cerveza ni cocacolas, seguí la juerga en otro lugar hasta casi la cinco de la mañana. Y eso que a las ocho tenía que trabajar otra vez». Hubo muchos que no fueron al curro; y otros tantos que lo hicieron, pero en condiciones penosas, pues acudieron a sus obligaciones sin acostarse. «A uno de mis operarios las ojeras le llegaban al suelo y le tuve que enviar a casa porque no podía con su alma», explicaba Rafael Fernández. Getafe es una ciudad feliz. Hasta el punto de que ayer todavía se podía ver gente que paseaba por la calle con gorras, bufandas o camisetas azulonas. También se pueden observar los signos de la farra en las fuentes de la ciudad. Particularmente en la Cibelina, una Cibeles a pequeña escala, con leones incluidos, en el centro de la ciudad.