Vuelve a la máxima categoría a falta de dos meses para el término de la Liga y con hasta siete récords históricos a tiro
22 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.El Valladolid no falló en Tenerife, donde ganó por 2-0, y firmó su ascenso matemático a Primera División. Una gesta que puede pasar a la historia. El equipo entrenado por José Luis Mendilíbar conquistó su objetivo a la primera oportunidad, tras 34 jornadas de dominio incontestable y cuando aún quedan dos meses de competición. Un golpe de autoridad que se podría ver acompañado por hasta siete plusmarcas. Invictos Los pucelanos cuentan en su palmarés con el récord de más partidos sin perder. Ya acumulan 29 y, de aquí al final de la Liga, tienen la posibilidad de prolongarlo hasta los 36 encuentros. ? Superioridad El Valladolid es el que más rápido ha logrado el ascenso. Lo conquistó en 34 partidos, en detrimento de las 38 que necesitó el Atlético de Madrid en la temporada 2001-02.? Puntuación El Alavés ostenta hasta ahora el récord de máxima puntuación en Segunda (sumó 82 puntos en la temporada 1997-98). Pero el Valladolid ya ha batido al Atlético de Madrid, que subió con 79 puntos en la campaña 2001-02. Ya tiene 77 (más del 75% de los disputados) y ocho encuentros por delante (dos meses de competición) para sumar 4 puntos más y batirlo. El nuevo equipo de Primera División también tiene a tiro concluir la Liga como el equipo con más partidos ganados (lleva 23 con el de ayer); menos partidos perdidos (3); y menos derrotas a domicilio (sólo una). Aunque la marca que más podría costar al conjunto castellano es la de mayor número de victorias a domicilio. El registro actual lo estableció el Celta con 13 triunfos. El Valladolid suma diez por el momento, pero le quedan cuatro desplazamientos para superarlo. La gesta del recién ascendido es también la de su entrenador, José Luis Mendilíbar, y la de una plantilla por la que muy pocos apostaban. Unos jugadores duros y de físico potente, un grupo sin estrellas, en el que destacan el gallego Borja, desaprovechado en el Madrid, pero que en Valladolid se destacó por su trabajo en el mediocampo, los veteranos Víctor, una garantía de goles, García Calvo, retornado al equipo que lo dio a conocer, y el meta Alberto, quien tras iniciar la Liga como suplente, se hizo con la titularidad y sus números son sorprendentes. Sólo ha encajado 18 tantos en 29 partidos. Mención aparte merece Llorente, estrella del Eibar que estuvo a punto de ascender, pero que desde su llegada a Valladolid apenas había marcado. Ahora, en cambio, suma 17 goles. Mendilíbar es la piedra angular del proyecto. En su currículo figura que estuvo a punto de ascender al Eibar del propio Llorente y de Silva, y que después había fichado por el Athletic, pero San Mamés lo devoró en un par de meses. Aún se refleja en la retina del técnico la jugada que ilustra su pensamiento más polémico: la negativa a que sus futbolistas tiren el balón fuera para asistir a un rival lesionado. Aún en el cuadro armero, Silva se encontró con una jugada de gol clarísima en Lleida. Era el minuto 78, con empate a uno en el marcador, y encaraba al meta mientras su marcador se dolía en el suelo de una jugada anterior. Tenía el gol a tiro, pero Silva echó el balón fuera. Recibió aplausos del público y la comprensión por parte de su técnico: «Ha hecho lo que pensaba que tenía que hacer y me parece muy bien». Esa jornada, el Eibar durmió a cuatro puntos del ascenso, que marcaba el Alavés. De haber ganado, se habría quedado a uno. Siete jornadas después, el equipo vitoriano subió y el armero se quedó en Segunda. Silva coleccionó premios a la deportividad y Mendilíbar sólo habla maravillas de él. Nueve meses después, el club descendió a Segunda B. Pero el fútbol siempre da una segunda oportunidad. Ayer llegó la de Mendilíbar.