El jugador español vuelve a defraudar en el Master de Augusta y se queda por tercera vez sin pasar ni siquiera el corte
07 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Sergio García volvió a encontrarse con el peor Sergio García. La eterna promesa del golf español demostró, de nuevo, que los grandes torneos le quedan gigantes. En Augusta no pasó el corte por tercera vez en su carrera. Las anteriores fueron en la edición del 2001 y en la del 2005. Antes y en medio discretos 38, 40, 28 y 46 puestos, un notable octavo en el año 2002 y un sorprendente cuarto en el 2004, que parece lejos de poder igualar en un futuro cercano. Pero Augusta no es el único grande que se le atraganta a García. En el US Open no pasó el corte en el 2006, en el British sucumbió en tres ocasiones, las mismas que en el PGA. Por el contrario, sus accidentales grandes actuaciones se ciñen a un segundo puesto en el PGA del 99, un tercero en el US Open del 2005 y sendos quintos en los British del 2005 y 2006. Así, se ha convertido en un destacado en torneos menores y eterno aspirante de los mayores, cualidad que le permitió soñar en su momento siendo cuarto del Mundo y que ahora lo ha relegado hasta la decimotercera posición del ránking internacional. Pero García no es el único que ha fracasado en esta edición del Máster de Augusta. Los pronósticos se quedaron en papel mojado tras una segunda jornada llena de sorpresas y en la que al tiempo que el reaparecido Severiano Ballesteros finalizó su participación ocupando la última plaza (+22), Olazábal y Jiménez se quedaron como los únicos representantes españoles en la cita estadounidense. El peso del golf español recae, pues, en estos dos veteranos golfistas que superan los cuarenta años. El vasco volvió a tirar de experiencia en un campo terrible para olvidarse del corte, y Jiménez luchó como un jabato para superarlo, y lo logró tras una ronda de 73 golpes. Olazábal, con 74 y 75 golpes pero con la preocupante realidad de haber conseguido sólo un birdie tras 36 hoyos, iguala con Phil Mickelson, el defensor del título que pasó el día peleando con la línea del corte. A Ambos les separan 7 golpes del dúo de vanguardia.