Calderón pagó a los peñistas un fin de semana de lujo en vísperas del juicio del voto por correo

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño LA VOZ | MADRID

DEPORTES

14 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

A finales del pasado mes de enero, la continuidad de Ramón Calderón como presidente del Real Madrid estaba en entredicho. La sentencia del juicio sobre el polémico voto por correo estaba a punto de hacerse pública. En caso de que esos sufragios no se anularan, era más que probable que se hubieran tenido que convocar nuevas elecciones. Su continuidad dependía en ese momento del apoyo de los socios. En esas circunstancias, el presidente del Real Madrid consideró oportuno celebrar una Reunión Anual de Peñas con un programa de festejos sin precedentes. El baño de masas que Calderón se dio finalmente el 3 y 4 de febrero costó a las arcas madridistas entre un millón y un millón y medio de euros, según fuentes ajenas al club, aunque desde el Real Madrid aseguran extraoficialmente que los fastos costaron «sólo» algo menos de 600.000 euros. No se reparó en gastos. En la época de Florentino Pérez, la factura de esa reunión nunca pasaba de los 200.000 euros. Los peñistas de fuera de Madrid llegaban aprovechando un día de partido. Los actos duraban una jornada. Pero a pocos días del juicio crucial para su futuro, Calderón decidió que no era suficiente y convocó por carta a los presidentes de todas las peñas mundiales para pasar un fin de semana por todo lo alto. Frente a la jornada única de confraternización, en esta ocasión los festejos iban a durar dos días. En esa misma carta, a la que ha tenido acceso La Voz, se dice que «este año, a diferencia de otros, se podrá asistir con un acompañante a todos los actos previstos», con lo que de entrada el gasto se duplicaba. Pero dado que la fiesta iba a durar dos días, Calderón consideró conveniente abonar también a todos los presidentes de peñas y sus acompañantes la estancia en un hotel de Madrid. Los elegidos fueron el Meliá Castilla, de cinco estrellas; el Meliá Galgos y el Auditorium, de cuatro estrellas superior, y el Convención, de cuatro. Hotel de cinco estrellas Lo más extraño es que el Real Madrid pagó también una noche en esos hoteles de lujo a los presidentes de las peñas de Madrid, que son la mayoría. Es decir, que centenares de peñistas que viven en la capital se dieron el gusto de dormir una noche fuera de su casa con su acompañante en un hotel de su ciudad a costa del club. Para que los peñistas, que llegaron a Madrid un día antes del partido contra el Levante, no se aburrieran ese día, el club decidió invitarles a ellos y a sus acompañantes, traslado incluido, a presenciar dos espectáculos musicales: Mamma Mía y Los Productores. El domingo se celebró por fin el acto central en el que Calderón parecía consciente de lo excesivo de los fastos. «No nos preocupa ni nos importa que nos acusen de gastar dinero con vosotros y por vosotros», dijo. «Este año acuden dos representantes, además de que se ha ampliado a dos días de convivencia», prosiguió. «En atenderos a vosotros, nunca vamos a escatimar», concluyó. Aún así, escuchó aceradas críticas de algunos presidentes de peñas. Tras una comida multitudinaria, todos se dirigieron al Bernabéu. Los peñistas volvieron luego a sus casas con el viaje pagado pero con un sabor agridulce. Habían pasado sin duda un fin de semana de ensueño, pero el Real Madrid acababa de perder en casa con el Levante 0-1.