La Recopa se queda en Galicia

Manuel García Reigosa
M. G. Reigosa SANTIAGO

DEPORTES

FOTOS: SANDRA ALONSO

Betão lideró la remontada ante un Benfica que nunca se rindió El trabajo del colectivo de Pulpis encontró premio en la prórroga

28 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

?l Lobelle sigue haciendo historia. Tenía una ocasión de oro para coronarse en Europa y no la dejó escapar, pese a que enfrente había un rival extraordinario, un Benfica que no entregó la cuchara hasta los últimos veinte segundos de la prórroga. Santiagueses y lisboetas regalaron un partido fantástico a una afición que disfrutó con el fútbol sala y, sobre todo, con el título. Bastaron los dos primeros minutos para saber que el encuentro sería vibrante. En esos 120 segundos cada equipo fabricó un par de llegadas que no acabaron en gol por muy poco. El Lobelle y el Benfica buscaron la victoria de frente, a pecho descubierto, pero sin descuidar nunca la defensa. Fue el partido más largo de la Recopa, cincuenta minutos. Pero apenas hubo errores ni concesiones. Tampoco margen para el aburrimiento. Iniciativa local Los anfitriones llevaron siempre la iniciativa ante un rival que multiplicaba las ayudas en la retaguardia, sobre todo cada vez que recibía Betão, y que enseñaba las garras a la mínima oportunidad. Era una lucha del empuje y la constancia santiaguesa contra los latigazos lisboetas. En ese contexto emergió la figura del portero Bebé, inmenso y providencial en varias intervenciones. Y, cuando no, como sucedió en el minuto quince, el balón se fue a la escuadra. Betão aguantó en la línea de fondo, envió al segundo palo y César, algo forzado, cabeceó a la cruceta, a menos de un metro de distancia. El Lobelle masticaba, movía, empujaba, apretaba, sacaba el manual, y el Benfica aguantaba todos los embates. Y no sólo eso, un minuto antes del descanso se puso por delante con un lanzamiento de Gonçalo que no consiguió atajar Molina. Tras el intermedio el Lobelle salió en tromba, sin perder la cabeza. Sobre todo Betão, ese pívot con aire de tanqueta que se mueve como un colibrí. Lideró la remontada. En un visto y no visto robó un balón, sirvió para Saúl y el cierre internacional clavó el balón en la red. Durante diez minutos el juego se desarrolló, casi exclusivamente, en terreno portugués. El primer tiro a puerta del Benfica llegó en el minuto 27. Danieli perdió el balón y Ricardinho casi marca. Pero el Lobelle siguió a lo suyo. Y otro robo de balón de Betão sirvió para anotar el segundo. Esta vez el pase fue para Miguel. A partir de ahí el partido entró en una fase de mayor equilibrio. El desgaste era tremendo y el Benfica, que atesora calidad y recursos, se estiró en busca del empate. Lo evitó Molina en un mano a mano con el genial Ricardinho, pero no pudo con el tiralíneas que sacaron los lusos en el penúltimo minuto, arriesgando con el portero jugador. André Lima remachó en el segundo palo y el partido se fue a la prórroga. Antes, a falta de doce segundos, Molina sacó una mano prodigiosa para contrarrestar un obús de Ricardinho que volaba hacia la escuadra. Y llegó el suplemento. Si el partido había sido vibrante, la prórroga no le fue a la zaga. Empezó mal, con la quinta falta santiaguesa. Se le puso bien al Lobelle, con un gran gol de Carlinhos, en combinación con el omnipresente Betão. Se le volvió a complicar, con un tanto de Luis Estrela desde los diez metros. Y se decidió en un minuto lleno de magia, todo eso antes de llegar al intermedio del tiempo añadido. Minuto decisivo Justo a continuación del empate luso, Serpa cazó un rechace tras un lanzamiento de Carlinhos repelido por Bebé. Y frisando el minuto 45, Betão regaló un clásico, su célebre taconazo que acabó en la red. Y no llegó el sexto porque Bebé detuvo con la cara un doble penalti bien lanzado por Yoni. En la segunda parte de la prórroga el Lobelle supo jugar con el marcador. Hizo una defensa magistral contra el ataque de cinco del Benfica y se coronó Rey de la Recopa. Los últimos treinta segundos de partido fueron los únicos que quedaron a beneficio de inventario, con la afición celebrando el título anticipadamente y con el Benfica aceptando el resultado después de 49 minutos sin tregua. El público festejó por todo lo alto la conquista de la Recopa y también premió al Benfica con una cálida ovación. La celebración continuó en la Praza Roxa y hoy será el turno de la recepción municipal en el Pazo de Raxoi, a las ocho y media de la tarde.