El Celta prosigue en Getafe su caída en picado hacia el abismo

La Voz

DEPORTES

Un tanto a los 42 segundos supuso su tercera derrota consecutiva

21 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

El Celta encadenó su tercera derrota consecutiva para cerrar la primera vuelta de la Liga. Ocho semanas sin ganar le han convertido en uno de los aspirantes al descenso por méritos propios. Con el once de gala como tarjeta de presentación, el equipo vigués no tenía ya ninguna excusa para proseguir con su nefasta imagen del 2007. Sin embargo, cualquier planteamiento o actitud con la que llegasen los célticos desde el vestuario se desmontó a los pocos segundos de juego. La primera acción madrileña en una pared cómoda entre Güiza y Manu del Moral, le sirve a este último para hacer el primer tanto. El Celta salió al campo perdiendo 1-0 y con noventa minutos por delante. Ahora tocaba ver otro partido, el que menos le gusta a la mayoría. El balón era para los célticos pero el control correspondía a los locales. Los ataques vigueses eran muy previsibles. El rival aguardaba sabiendo que los nervios del contrario le darían más opciones para sentenciar. La única opción celeste de empatar en el primer tiempo fue un balón en profundidad que Oubiña le ofreció a Baiano. El brasileño se encontró con el Zamora de la Liga. Abbondanzieri es otra de las claves de la buena campaña azulona. Antes del descanso llegó la opción que el Getafe esperaba. Un centro de Contra lo remató completamente libre Manu del Moral y si no hizo el segundo fue porque una gran parada de Pinto lo evitó. Aún quedaba vida y tiempo para que la crisis no engordase. Vázquez había pedido que sus jugadores diesen el máximo aunque luego perdiesen. Por lo sucedido en el primer período no podía estar contento. En el segundo hubo de inicio una ligera mejoría con ocasiones de Baiano y Nené que acabaron en nada. Se hacían esperar los cambios y curiosamente el que primero movió fue Schuster. El técnico alemán creyó que podía perder algo en el medio campo y retiró a Vivar Dorado para ganar en la banda con Nacho. El Getafe siguió bien arropado atrás. Ahí estaba la clave para que se llevasen el partido. Al entrenador céltico le costó más reaccionar. Guayre había calentado en la primera parte pero no salió hasta mediada la segunda. No se produjo una variación táctica pero sí entró algo de frescura, poco más. Con un fútbol previsible, espeso y falto de alegría, el Celta no tenía buena pinta. Vázquez tampoco debió de creer que en el banquillo tenía algo como para remediar lo que estaba sucediendo en el campo. Sólo hizo un cambio. Desde el palco Carlos Mouriño, parte de su Consejo, y el director deportivo debieron tomar nota. La primera vuelta concluye con un Celta en caída libre hacia la zona de descenso.