Con sólo once años, Adrián Muiño se sube al podio en la carrera de campeones de karts celebrada en Maranello
01 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.Durante la última semana de diciembre un piloto coruñés corrió en el templo de Ferrari, el circuito de Maranello. Fue invitado por la potente empresa Parilla, en cuya escuela de karting se han formado figuras de la talla de Michael Schumacher o Markus Gronholm. Parilla quiso estudiar de cerca a esta promesa de las cuatro ruedas que en Galicia ya no es un nombre inédito. Se llama Adrián Muiño, es campeón gallego de karting y sólo tiene once años. La cita de Maranello era la carrera de campeones, que invita a los mejores pilotos de kart de toda Europa. Incluido Adrián Muiño. «No es habitual que citen al campeón gallego, pero querían ver de cerca a Adrián», dice Jesús Muiño, el padre de la joven promesa. En total, treinta chavales (la mayoría de catorce años) compitieron con coches de serie de cien centímetros cúbicos que alcanzan los 182 kilómetros por hora. Escuchar de los propios protagonistas la valoración del resultado lleva a engaño. «Regular, regular», insiste Jesús. Regular es un tercer puesto en la primera manga, por detrás del representante francés y el alemán, apadrinado por el siete veces campeón del mundo y recién jubilado Michael Schumacher, con el que tuvieron la ocasión de departir. «Habló con nosotros por espacio de una hora. Nos planteó la posibilidad de hacer carreras en el 2007 en Italia para seguir las evoluciones de Adrián, al que calificó de frío, calculador y que no se altera por nada», señaló el progenitor. El organizador de la prueba, el empresario Marco Parilla, también mostró su deseo de ver al joven coruñés compitiendo en Italia «una vez que cumpla los doce años». Por el momento permitirá que Adrián corra en Galicia con un propulsor de su empresa, «para que se vaya familiarizando de cara al futuro». Y segundo En la manga siguiente, Muiño acabó segundo pegado milimétricamente al ganador, otra vez el piloto francés. Adrián demostró así que, pese a su juventud, es muy superior a pilotos que suman laureles en la mayoría de los campeonatos europeos. «Los dejamos un poquito impresionados, no se imaginaban que en Galicia hubiese este nivel», apunta el padre. No es la primera vez que el joven coruñés, tímido y reservado fuera de las pistas, recibe ofertas para sumarse a un sólido proyecto de futuro. Desde Cataluña siguen esperando Adrián Campos y Vicente Vallés, dos de los mejores pulidores de talentos en España.