Cristián Álvarez estrelló un penalti en el poste en el minuto 95
01 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.El Celta arrancó un punto de Santander gracias a que Cristián Álvarez falló un penalti en el último minuto del tiempo añadido. El equipo vigués recayó en Santander de sus males en esta temporada. Tiene el partido donde quiere, no lo mata y lo paga con su falta de consistencia en defensa y de definición en las jugadas de ataque. Llevando el peso del encuentro, nada más empezar, se encontró con una opción clara para adelantarse en el marcador. Una excelente jugada de Baiano se inicia con un taconazo en pared para Canobbio. El brasileño recibió y enfiló al meta rival pero su disparo se fue al palo. Ahí los celestes empezaron a verse tocados por ese halo de desasosiego que les entra en cada oportunidad desperdiciada. Poco a poco se dieron cuenta de que el contrario no iba a llevar el mando nunca y que se lo iba a jugar todo a las acciones de contragolpe y a balón parado. Precisamente en este punto es donde los celestes están siendo muy vulnerables. Un córner encontró la cabeza del gigantón Zigic que se jugó la cara para marcar ante la oposición de Tamas. El rumano había entrado en el once por Lequi para tapar al serbio pero falló en su cometido. A partir de aquí, las sensaciones que este equipo transmite desde hace mucho tiempo es que no es capaz de remontar un marcador adverso. Prácticamente se fue del partido en la primera parte y lo mejor que pudo pasarles en llegar al descanso con sólo un tanto de desventaja. Fernando Vázquez presenció desde el palco, por iniciativa propia, la primera mitad. Sus apreciaciones podían servir de revulsivo cuando su equipo estaba instalado en puestos de descenso. Para sacar del atolladero a su técnico apareció uno de sus jugadores fetiche: Iriney. El brasileño marcó su primer gol como celeste en el mejor momento posible. Llevó a sus compañeros a sentirse otra vez en contacto con la realidad, es decir, muy superiores al contrario. El público, en lugar de ayudar a los suyos, les silbaba su atolondramiento. Canobbio y Nené pudieron sellar la remontada con los cántabros más perdidos sobre el campo que en la isla de la serie televisiva. La historia del Celta de este año podía repetirse. Vázquez realizó los tres cambios en los últimos ocho minutos tratando de matar el partido. Estuvo a punto de irse al traste, a pesar de los gritos de «Dimisión» en la grada dirigidos al técnico local, Miguel Ángel Portugal. Zigic con un remate de cabeza y provocando un discutido penalti de Gustavo López le dio a los suyos la opción de ganar. Cristián Álvarez erró lanzando al poste. Un especialista que en su día allanó el camino celeste hacia Segunda, esta vez tuvo una avería. Los abrazos de los célticos denotaban alivio.