Pese a que la federación le pidió disculpas por implicarle en la Operación Puerto e impedirle competir en el Mundial, seguirá adelante con su demanda judicial
17 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?osé Antonio Hermida ha sido el primero en salir indemne de la Operación Puerto. Después de impedirle correr el Campeonato del Mundo por, supuestamente, aparecer en la nuevas diligencias de la trama contra el dopaje, el equipo del ciclista de montaña de origen gallego recibió una carta de la federación autorizándole a competir al no estar inmerso en ningún proceso. Para Pepiño Pistolas, que volvió a la actividad en Austria, es un alivio de cara a la opinión pública, pero mantiene que seguirá con su denuncia contra la federación adelante. Hay mucho daño que restituir. -¿Quién avisó de que podía correr otra vez? -Fue la propia federación por medio de un escrito a mi equipo (el Multivan alemán) pidiéndole disculpas por lo sucedido en Nueva Zelanda aludiendo a una especie de malentendido. Comentaron que después de todo lo que había pasado podía seguir con mi actividad normal, algo que a mí me parece esperpéntico. -¿Para usted supone un alivio? -De cara a la opinión pública sí, aunque si metieron la pata deberían hacer un comunicado un poco más enérgico. De todos modos el daño que me han hecho no se puede restituir con una simple carta de disculpas. -¿Seguirá adelante con el proceso judicial? -He dado órdenes a mis abogados en este sentido. Vamos a seguir con las denuncias y con las querellas que teníamos programadas. Voy a pedir daños y perjuicios porque esto no se puede quedar así. Me han dejado sin la opción de ganar un campeonato del Mundo cuando llegaba en un gran momento de forma. -¿Pensó en dejarlo tras volver de Nueva Zelanda? -Los dos primeros días los pasé bastante mal, pero al tercero ya estaba subido en una bicicleta. Esta gente no va a acabar con mi pasión. -Es el primero que sale de la Operación Puerto, ¿tiene algún significado? -Yo creo en la inocencia de todos los ciclistas hasta que se demuestre lo contrario y espero que sea mucha gente la que salga de la Operación Puerto. Además, en mi caso no estaba acusado de nada. En este país tienes una licencia de ciclista y ya te están involucrando. No nos dan ni el derecho a defendernos, ni mucho menos la presunción de inocencia. -¿Tiene explicación esta persecución? -Que es una batalla contra el ciclismo. Un politiqueo. -¿Cómo encajó su patrocinador del golpe de verse implicado en la trama? -A nadie le gusta que salten este tipo de noticias, pero siempre estuvieron de mi lado. No le parecía serio lo que hacían sin haber pruebas. A esta gente la gusta las cosas serias. Se alegraron mucho cuando pude competir de nuevo. -¿Muchas muestras de afecto desde Galicia? -Da gusta que a tantos kilómetros de distancia la gente se acuerde de ti. Coincidió todo cuando mis padres estaban en Maceda y estuvieron al tanto de todo. También me llamó Iván Raña y el director de la escuela de ciclismo de Maceda. Todos el mundo estuvo pendiente de mí, lo que es un detalle que agradrezco. -En lo deportivo, su vuelta a la bicicleta le sirvió para asegurar el tercer puesto de la Copa del Mundo, ¿Satisfecho? -Estoy contento con el puesto. Tenía una remota posibilidad de ser segundo, pero mis rivales son muy buenos y al final me tuve que conformar con el bronce. -¿Notó algo diferente al subirse de nuevo a la bicicleta? -Quizás estaba más en tensión que en otras ocasiones. Un poco nervioso, pero una vez en la competición ya se me pasó todo. La verdad es que quedé muy contento de la última prueba en Austria. -Y el futuro. -La temporada está acabada. Me queda un par de compromisos del patrocinador, uno en Italia y otro en México, y después a pensar en el próximo año.