Atacó a sus compañeros de fuga y completó 172 kilómetros en cabeza
06 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.El vasco Egoi Martínez, del Discovery Channel, encontró un merecido premio al tesón y el esfuerzo invertidos desde el banderazo de salida al imponerse en la undécima etapa de la Vuelta, disputada entre Torrelavega y Burgos, de 173 kilómetros. Fue una jornada de transición en la que Alejandro Valverde, conservó el maillot oro. Egoi, de 28 años, formado en el Euskaltel, es un especialista en fugas, y camino de Burgos lo intentó desde el primer kilómetro. Ese empeño le sirvió para entrar en Burgos en solitario, casi un minuto por delante de Íñigo Landaluze y del ucraniano Volodimir Gustov, sus últimos compañeros de aventura. El resto de los 13 escapados que viajaron con el vencedor en el inicio de la fuga buena llegaron a 3.40, con Hushovd y Joaquín Rodríguez entre ellos. El pelotón cerró la jornada sin agobios, a 15.04 minutos, con Valverde a buen recaudo, ajeno a la polémica de su director, Unzué, con Carlos Sastre por cuestiones tácticas. El murciano arrancó otra hoja del calendario con las diferencias intactas en la general. En espera de que los esprínteres hagan su trabajo y sus equipos echen una mano en las próximas etapas, el doble subcampeón del mundo cita la contrarreloj de Cuenca como día trascendente. La etapa fue perfecta para el Illes Balears y su líder. Los de Unzué metieron a Joaquín Rodríguez en la escapada, donde no había rivales peligrosos, por lo que se dedicaron a ahorrar energías para mejor ocasión. Los ataques fueron constantes desde que se dio la salida con la ausencia del ruso Menchov, ganador de la pasada edición. En el kilómetro 20, cuando se instaló la tranquilidad momentánea, Sastre, Vinokurov y Kashechkin osaron poner a prueba a Valverde, con inmediata reacción de lo hombres del líder. Después del escarceo, se disparó por delante el gigante noruego Hushovd y le siguieron 12 corredores, entre ellos Egoi Martínez, Landaluze, Rodríguez y Gustov. Egoi, infatigable luchador, se despegó de la expedición en el ascenso del Escudo y pasó en cabeza, lo mismo que en el siguiente de Carrales. En el ascenso al Páramo de la Masa, no puntuable, se le unieron Landaluze y el ucraniano Gustov, del CSC. A falta de 15 kilómetros, Egoi volvió a hacer otro despliegue, con decisión. Landaluze y Gustov se quedaron mirando, sin reacción. Fue, pese al momento de debilidad, en un pequeño repecho, el último. «Soñaba con esto desde hace 4 años», dijo Egoi, quien aún conserva en los nudillos las marcas de la caída que sufrió en el Tour.