El nadador pontevedrés confía en poder cubrir mañana ?los 37 kilómetros que separan la costa inglesa de la francesa ?al haber remitido, en las últimas horas, el fuerte viento
06 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.El paralímpico gallego Pablo Cimadevila es hombre de grandes retos. Ni su madre ni su novia, que son las mujeres a las que más quiere, han conseguido sacarle de la cabeza el desafío que se planteó hace unos meses de cruzar el Canal de la Mancha. El objetivo es nadar los 37 kilómetros que separan la localidad inglesa de Folkestone de la francesa de Calais y si las condiciones climatológicas se mantienen como ayer lo va a intentar. El fuerte viento se lo impidió el pasado día 31 pero ayer se llevó una gran alegría cuando comprobó que había encalmada y que la organización que regula el paso del canal -conseguir una plaza puede tardar hasta dos años- le daba la salida a una nadadora. A él le han asignado el número cuatro por su impresionante currículo deportivo -campeón del Mundo paralímpico en 4x50 libres y oro en la paralimpiada de Sídney 2000 en los 200 estilos, prueba en la que además batió el récord del Mundo y paralímpico, siendo bronce en Atenas 2004- y por sus especiales condiciones al ser el primer nadador parapléjico que va a intentar un reto en el que fracasan muchos deportistas sin discapacidad. El pontevedrés está sorprendido de que en Inglaterra le paren por la calle preguntándole cómo un deportista en sus condiciones -sólo se vale de sus brazos para nadar- se atreve a semejante aventura. Consciente de que sólo un treinta por ciento de los que lo intentan han conseguido superar este desafío, su cabezonería le ha llevado este verano a Inglaterra dispuesto a demostrarse a sí mismo que estaba preparado física y mentalmente para ello. Duros entrenamientos Desde que a finales del pasado mes de julio llegó a Folkestone acompañado del entrenador del club Galaico-Sercoysa, Miguel López, no ha parado de entrenarse en Folkestone. Pero no sólo le ha reforzado la moral el comprobar en las últimas horas la salida de la nadadora brasileña hacia la costa francesa. Ha podido comprobar también que la temperatura de las aguas está entre los 16 y 17 grados, similar a la de la rías gallegas y parece que no le da llegado la hora de tomar la salida. Mejora la climatología Las previsiones climatológicas anuncian viento en el canal para el próximo miércoles, con fuerza 7. Por tanto, la madrugada del lunes al martes será su última oportunidad y no está dispuesto, bajo ningún concepto, a desaprovecharla a pesar de que nunca ha conseguido nadar en el mar más allá de 14 kilómetros en la Ría de Pontevedra. Recientemente, David Meca le ha acompañado para promocionar esta gran aventura que acometerá en las próximas horas.