«Mi primer partido fue para suplir a un amigo»

Pedro J. Barreiros REDACCIÓN

DEPORTES

30 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Marcos García Bestilleiro, uno de los tres árbitros gallegos que pitarán esta temporada en Segunda División, jugaba al fútbol en el modesto Galicia Gaiteira coruñés. «Era casi una tradición familiar. Siempre llevé el fútbol muy dentro. Pasé por todas las categorías inferiores hasta juveniles, pero me cansé: fuimos a jugar un partido de pretemporada a Betanzos, el entrenador no me puso y sí que alineó a otros que no venían ni a entrenar y me dije: ''Si no me pone ahora ¿cuándo lo va a hacer?'' Y lo dejé», recuerda. -No, no tuvo nada que ver. Me llamó un amigo que pitaba a las peñas: ''Te tengo que pedir un favor. Me designaron para un partido, pero tengo una boda y no puedo. ¿Quieres ir tú?''. Primero le dije que no, que cómo iba a arbitrar yo, pero después le volví a llamar y le dije que aceptaba. El choque era en Ferrol y me vino a buscar el delegado de uno de los equipos. Todo salió tan bien que al final me vinieron a abrazar todos los jugadores. Tenía 17 años y la mayoría eran de la edad de mi padre. Así que mi primer partido fue para suplir a un amigo. -¿Le gustó tanto? -Nunca había pensado ni en la posibilidad de probar, porque me parecía que era muy complicado, pero es una tarea que engancha. -¿Y la familia qué dice? -Siempre me han apoyado, pero al principio pensaban que, como tengo mucho carácter, me iba a cansar pronto. Y la verdad es que pasé ocho años en Tercera y Preferente, y te da la sensación de que no progresas. Por eso le dedico el ascenso a mi familia, especialmente a mi madre, que hay que ver cómo me ha aguantado. -¿Fueron a algún partido suyo? -Mi padre y mi hermano vinieron en una ocasión, pero fue bastante movido y no volvieron.