La Junta Electoral deja en blanco la presidencia

AGENCIAS MADRID

DEPORTES

Los miembros de la Junta Electoral no proclaman a Calderón como presidente hasta que se decida qué hacer con los sufragios postales.

02 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

La Junta Electoral dejó la presidencia del Real Madrid sin dueño y decidió esperar hasta saber qué sucede con los votos por correo. Para dilucidar el embrollo en el que se ha metido el club blanco, la Junta Electoral solicitó al decano del Colegio de Abogados de Madrid que se pronuncie, o designe a la persona que lo haga, sobre el futuro del voto por correo en las elecciones celebradas este domingo. El plazo de tiempo que dio el club madridista para proclamar (o no) al nuevo máximo dirigente blanco expira este martes. El abogado y directivo Ramón Calderón ganó las elecciones en el voto presencial, pero no se puede considerar presidente. Obtuvo 8.344 votos en las urnas, por 8.098 de Juan Palacios y 6.702 de Juan Miguel Villar Mir. Lorenzo Sanz y Arturo Baldasano quedaron rezagados con 2.377 y 1.581 votos, respectivamente. Dos años después de triunfar en los anteriores comicios con Florentino Pérez, Ramón Calderón tendrá que esperar para ascender al sillón presidencial tras haber cumplido casi un lustro de trabajo desde la junta directiva de la Casa Blanca. Sin el sufragio postal, la mayoría de los socios que acudieron a votar personalmente al Santiago Bernabéu dieron su respaldo a Calderón, que con 55 años presidirá la entidad con Pedja Mijatovic como director deportivo y Fabio Capello de entrenador. Tras confirmarse su victoria en las urnas, Calderón conoció a primera hora de la madrugada que no iba a ser proclamado presidente por la Junta Electoral. Además, Juan Miguel Villar Mir se mostró dispuesto a impugnar el resultado de las elecciones al no haberse realizado aún el recuento del voto por correo que fue suspendido cautelarmente por la juez Milagros Aparicio. Ya desde primeras horas de la mañana los sondeos a pie de urna pronosticaban una igualada lucha entre Ramón Calderón y Juan Palacios, con Villar Mir, el gran damnificado por la anulación del voto por correo, en tercera posición en las encuestas. El empresario unido a Carlos Sainz anunciaba sin embargo, nada más cerrarse la carpa del Santiago Bernabéu, a las 20.15 horas, que no descartaba llevar el resultado de las elecciones a los tribunales si la Junta Electoral no realizaba el recuento de los votos por correo emitidos y suspendidos por la juez del Juzgado de Instrucción número 47 de Madrid. No se puede proclamar a nadie vencedor mientras no se recuenten 8.000 votos por correo que quedan por escrutar. Existe el riesgo de que se proclame un presidente y después sea otro, cuando se hayan sumado los votos presenciales y por correo», aseguró Villar Mir. Según el ex ministro de Hacienda y presidente de la empresa OHL, «en un plazo de dos semanas la Audiencia podría decidir que todos los votos por correo son válidos». «Habrá que esperar hasta entonces para conocer a la candidatura ganadora», insistió Villar Mir. Calderón se sentía ya, después de demasiada tensión e incertidumbre, máximo dirigente madridista, aunque desconocía el quiebro que iba a dar la Junta Electoral. Por si fuera poco, flotaba la amenaza de que la justicia pudiese decretar en el futuro la repetición de las elecciones por haberse privado al socio de un derecho fundamental como es el del voto por correo. Con «moderado optimismo» A primeras horas de la tarde, sin embargo, fue Calderón quien se adjudicó de forma definitiva el cartel de favorito en las encuestas, con tres puntos y medio de ventaja sobre Palacios. «El socio quiere lo mismo que yo para el Real Madrid y estoy convencido de que me va dar su apoyo», manifestaba entonces Calderón. Sin embargo, una hora antes de que se cerrasen las urnas en la candidatura del directivo madridista se recomendaba «no lanzar las campanas al vuelo». Calderón y sus allegados, entonces prudentes, mantenían a las 19.00 horas un «moderado optimismo», sabedores de que las encuestas podrían dar un vuelco inesperado a última hora. En la candidatura de Palacios, en cambio, de un sentimiento de euforia se pasó al pesimismo, tras comprobar que entre 6.600 socios encuestados, Calderón había adquirido ya una diferencia sustancial. Palacios arengaba entonces a los socios más rezagados a que acudiesen a votar, aunque fuese hasta última hora. Desde el inicio de la jornada, las encuestas colocaban a Lorenzo Sanz en la cuarta posición y a Arturo Baldasano último, pero ninguno de los llamados a perder las elecciones, que precisamente fueron los últimos en presentarse a las urnas, deseaba fiarse de sondeos. «Los datos de los que dispongo son otros. Yo seré el presidente del Real Madrid», insistía Baldasano, en el momento de mayor incertidumbre en la lucha entre Calderón y Palacios, cuando se acercaba la hora de la comida y sólo había ejercido su derecho al voto un 11% (7.492 socios) del censo. Pobre participación Villar Mir comenzaba a asumir que no estaría en la batalla final. Que el voto presencial se había decantado mayoritariamente por el abogado y directivo ligado al héroe de la 'séptima' (Mijatovic) que recurrió a los tribunales en busca de limpieza en las elecciones, y por el empresario relojero que contaba con la vieja guardia madridista encabezada por Camacho. Los socios también habían dado así su apoyo al regreso de Capello, y a los fichajes prometidos por quien fue directivo de Florentino Pérez desde 2002: Kaká, Cesc y Robben. En la directiva de Calderón, con Florentino en el terreno económico aunque en el deportivo, también figura como vicepresidente Juan Mendoza, hijo del fallecido presidente madridista. Como consecuencia de la fecha (un domingo ya en periodo de vacaciones), el agobiante calor (40º grados marcaban los termómetros), la escasa o nula credibilidad que la mayoría de los candidatos han tenido entre los madridistas, y la confusión del socio en una larguísima campaña de descalificaciones y de sospechas de presunto pucherazo, era evidente que la participación iba a ser muy pobre. Siempre rodeadas de la sombra del abucheado Florentino Pérez, y salpicadas por el escándalo del voto por correo llevado hasta la justicia por no garantizar la autenticidad y confidencialidad, el momento de mayor afluencia de socios se produjo entre las seis y las siete de la tarde, una hora antes del cierre, para un total de 16.132 votantes (el 24,31%). A esa hora, en las anteriores elecciones de 2004, se había llegado al 30.81%, con más de 20.000 sufragios.