Los Dallas Mavericks remontaron un marcador contrario, gracias a Dirk Nowitzki, y derrotaron a los Phoenix Suns (93-102) para alcanzar su primera final de la NBA contra los Miami Heat. «Mi papel con estos jóvenes muchachos fue estimular su confianza y su espíritu competitivo», dijo el técnico de Dallas, el ex jugador Avery Johnson. Miami ya había asegurado su pasaje el viernes al derrotar 4-2 a Detroit Pistons y conseguir también su primera corona de la Conferencia Este y primer boleto a una final por el campeonato. Esta será la primera vez, desde 1971, que habrá dos equipos debutantes en una final de campeonato. Por los Mavericks destacaron Nowitzki, con 24 puntos y 10 rebotes y 3 tapones, Josh Howard (20 y 10 rebotes), Jerry Stackhouse (19) y Jason Terry (17). Por los Suns destacaron el francés Boris Diaw (30 puntos y 11 rebotes), el canadiense Steve Nash (19) y el brasileño Leandro Barbosa (14). Los Mavericks iban debajo por 15 puntos hasta el arranque de la segunda mitad, con un Nowitzki apagado que sólo había encestado ocho puntos hasta entonces. En la primera mitad Phoenix trabajó como una maquina perfecta gracias al pívot francés Boris Diaw, autor de 20 puntos en los dos primeros cuartos para que los Suns se fueran al descanso con ventaja de 51-39. En la reanudación, Nowitzki encendió los motores y comenzó a acercar a los suyos. Phoenix se apagó y Dallas se hizo con el control del choque. La vez que más cerca estuvo Dallas de una serie por el título de la NBA fue en 1988, cuando perdió en siete partidos contra los Lakers la final de la Conferencia Oeste.