La vuelta de Recoba

Pedro J. Barreiros REDACCIÓN

DEPORTES

El ex mediapunta del Compostela triunfa en Holanda después de que el Madrid, que pagó 50 millones de pesetas por su traspaso cuando era juvenil, lo descartase para el fútbol

11 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

«Me llegaron a decir que mi físico no valía para jugar, que estaba tieso, que con 18 años estaba tieso», repite aún incrédulo Gonzalo García, el Recoba gallego. Las diabluras con el balón de este uruguayo, nieto de gallegos de Compostela, le valieron para destacar como una de las perlas del fútbol español. Pero se fue a Madrid, donde sufrió cuatro años plagados de lesiones. Todo cambió esta temporada. Aprovechó la oportunidad que le brindó el desconocido AGOVV Apeldoom, de la segunda categoría holandesa, y llamó la atención de un habitual de las competiciones europeas, el Heerenveen, con el que acaba de firmar un contrato por las tres próximas campañas. Recoba fue un niño prodigio con el balón en los pies. Y vivió rápido. En 1996 emigró a la tierra de sus abuelos y despuntó en las categorías inferiores del Compostela, con cuyo primer equipo llegó a debutar a los 16 años en un partido de pretemporada. Ganó la Meridian Cup con la selección española en el 2001 y fue traspasado al Real Madrid. Cuentan que el propio Valdano se había prendado de su juego, pleno de pases inverosímiles y gol. «Lo mejor de aquellos años en el Compos son mis amigos: Jose, Nacho,... Compañeros míos. Fue una etapa bonita, en la que te divertías mucho jugando. La salida ya no fue tan bonita», recuerda. Recoba firmó un contrato por cuatro temporadas y el Compos alivió sus deudas gracias a un traspaso récord: 50 millones de pesetas. «Fue un gran negocio para ellos, pero no para mí. No es que el Madrid fuera un mal sitio, sino que yo tenía otras cosas y, al final, me obligaron a marcharme allí», explica. Y comenzó su pesadilla. «Me encontraba lento, no paraba de tener problemas físicos y no tenía continuidad: me lesionaba, jugaba dos partidos y me volvía a lesionar. Allí cada uno iba a lo suyo, no me trataron como a una persona y me cruzaron: los dos últimos años estuve cedido en el Alcorcón, el Mérida y el Palencia, jugando al pelotazo y a no perder», se lamenta. Dolor en la espalda Entonces recibió la llamada de un antiguo compañero en el Compos, el holandés Juan Viedma. «Llegué al AGOVV y enseguida se dieron cuenta de que tenía un problema en la espalda, simplemente por mi forma de correr. Me hicieron unas pruebas y vieron que tengo una vértebra desplazada de nacimiento. Al final de los entrenamientos hago unos ejercicios especiales para mi espalda, nada más», señala. Esta temporada en su nuevo equipo ha jugado casi 40 partidos (entre Liga y Copa), marcó 18 goles y por fin recuperó la alegría. Recoba sueña con triunfar en el Heerenveen, donde coincidirá con el ex delantero del Mallorca Bruggink o el veterano internacional Bosvelt. «Vuelvo a jugar como en los juveniles, de mediapunta tirado a la izquierda... Como Ronaldinho, pero sólo en la misma posición, ¿eh?», se ríe.