Un incendio leve tuvo lugar ayer en el estadio del Manchester United, el emblemático Old Trafford, aunque fue rápidamente controlado por los bomberos, según confirmó una portavoz de este colectivo. El fuego comenzó poco después del mediodía y afectó a una terraza que da a la parte trasera del campo, en la séptima altura del estadio, y en la que actualmente se llevan a cabo obras de construcción. Tres unidades de bomberos lograron sofocar las llamas en 40 minutos y el incidente no causó mayores daños materiales. «No ha afectado al resto del estadio. Se trató de un pequeño incendio y sólo han hecho falta tres unidades de bomberos y un dispositivo aéreo», explicó este portavoz, quien añadió que no necesitaron evacuar a nadie y explicó que el daño «sólo es superficial, probablemente -dijo- haya algo de madera ennegrecida en algún lugar».