El departamento de arbitraje enviará un emisario a Alicante
11 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.La polémica arbitral va rebajando su intensidad conforme avanza la semana. La ACB recibió ayer al mediodía el escrito remitido por el Breogán sobre los incidentes que tuvieron lugar el domingo en el Pazo a la conclusión del partido ante el Unicaja. Los responsables del departamento de arbitraje no se querían pronunciar hasta no repasar el vídeo y eso se produjo a las seis de la tarde. El director deportivo, Mateo Ramos, realizó un informe que exculpa en gran medida a Arteaga, Fernández y Martínez Díez. «Sé que no gustará en Lugo -señaló Valentí Junyent, el director de arbitraje-, pero hay menos errores de los que el público, encrespado por la situación del equipo, la clasificación o lo que sea, atribuye a los colegiado». Eso sí, las actitudes chulescas de Arteaga no han pasado desapercibidas: «Ese es otro tema, lo mismo que lo que ocurre en el párking; hay ciertas actitudes que no ayudaron. Si la situación está encrespada y das motivos para que aumente... lo que queremos remarcar es que hay errores técnicos, pero no tantos como se dice». Así, aclaró que en el saque de banda de Sartorelli, el árbitro acertó, porque «debe administrar la entrega del balón, ya que es saque tras personal, no simplemente banda tras fuera, y no basta con que lo roce el colegiado como pillamente hace el jugador». Además, pudo comprobar que Moncho López tuvo que abandonar la pista «pero él no era el más combativo, sino su segundo, que no para ni un segundo». Oficialmente no se ha entrado a valorar el incidente del párking, pero la ACB tiene claro que no se cumplían las normas establecidas de dejar expedita la salida de los colegiados hacia el coche. En casos así el club en cuestión debe esperar a que la zona se limpie de espectadores o facilitar un cordón de seguridad. La actitud de Arteaga «Necesitamos más tranquilidad, el partido importante es el siguiente, en el del otro día no se puede cambiar el resultado -cerró Junyent-. No se aprecian tantos ni tan graves errores como para decir que fue el robo del siglo como apunta la gente del club; luego están esas cosillas de la actitud, que es difícil que no se tengan en cuenta». Así, echó mano de sus once años en clubes de ACB para sacar una última conclusión: «Participé en títulos de Liga y Copa con Manresa y en descensos en este mismo club y con Lleida. Estuve como gerente, presidente y presidente ejecutivo. Cuando estás abajo lo pasas muy mal, pierdes la objetividad y cada cosa que te pasa no la ves clara, piensas que hay una mano negra. Con esto quiero decir que en Lugo hay errores pero no tantos como se dice, y que también existen otros que perjudican al Unicaja». Eso sí, su departamento enviará un comisario al próximo partido del Breogán, en Alicante, en el que el club celeste estará representado por su jefe de prensa, Marcos Fernández.