El Barcelona remonta al final y solventa la eliminatoria

F. Vaquero ZAMORA

DEPORTES

FÉLIX ORDÓÑEZ AUSÍN

Un gol del gallego Xaco dio alas al Zamora en la primera parte

03 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Tres destellos en un aburrido partido le bastaron al Barcelona para acabar con la ilusión del Zamora, que aguantó hasta que el físico dijo basta. El conjunto azulgrana se tomó el partido con calma. No quiso forzar la máquina en ningún momento, dejando que el Zamora llevará todo el peso del encuentro. Los castellanos respondieron de forma afirmativa a la propuesta de los líderes de Primera. Animados con pasión desde las gradas, pusieron el ritmo, la presión y las ganas, muchas ganas. Incluso se adelantaron en el marcador gracias a una gran jugada del gallego Xaco que dribló, regateó y marcó de forma magistral el primer tanto del partido. Dejó en evidencia la alineación azulgrana, un equipo de circunstancias montado por Rijkaard, que de inicio parecía adormilado en el Ruta de la Plata. El Barça sabía cuál era su misión. Aguantar la pelota todo lo necesario hasta que los zamoranos perdieran fuelle, hasta que empezara a agujearse la malla tejida por el técnico local Raúl González ante el Barça. Cansancio Pero poco a poco los locales hicieron caso a la lógica. Fueron retrocediendo, cada vez más cerca de su portería. Entonces el Barça se sintió más cómodo. Sabía que, en un momento u otro, el empate iba a llegar. Lógicamente, la calidad de los visitantes era muy superior a la del Zamora. Pudo ser Ezquerro, pero no tuvo su día. El riojano derrochó esfuerzo y voluntad en la parcela atacante. Pero la puntería la tenía desviada. Ni con la izquierda, ni de cabeza o de vaselina. No era el día de Ezquerro de cara a portería. Entonces, se dedicó a asistir a sus compañeros. Fue la boya que necesitaba el equipo ante la actitud mas bien gris de Giuly e Iniesta, que pasaron completamente desapercibidos. Y en su primera oportunidad, Gio demostró su calidad para empatar el duelo. Tras el descanso, el deterioro físico de los futbolistas del Zamora se hizo más patente. Con el paso de los minutos el Barcelona se plantaba con más claridad ante la meta de Vilches y sus delanteros erraban oportunidades casi imposibles de fallar. El partido agonizaba. El Zamora se hundió en los últimos diez minutos. La ilusión que hasta entonces habían movido sus piernas se apagó. Los culés no se inmutaron ante el bajón de los locales. Siguieron con su esquema de juego y esperaron a que llegarán las oportunidades, dispuestos a sentenciar el duelo sin necesidad de jugar en el Camp Nou la próxima semana. Márquez, de espléndido lanzamiento de falta directa, y Giuly, que apareció por fin para culminar una cabalgada de Sylvinho por la banda, dejaron finiquitada la eliminatoria. Pese a la derrota final, la hinchada del Zamora premió a sus jugadores con un merecido aplauso.