El Dépor congela sus activos

Alfonso Andrade Lago
Alfonso Andrade REDACCIÓN

DEPORTES

El club coruñés no logró dar salida a varios descartes de Joaquín Caparrós, con lo que perdió la posibilidad de hacer caja y revalorizar jugadores

03 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Caparrós quería una plantilla corta, pero no será así. Tendrá 25 jugadores y la obligación de sacar talento del Fabril, como resultado de las maniobras del Deportivo en el mercado veraniego, en el que no logró dar salida a los jugadores con los que no contaba el técnico, a excepción de Changui. Rodrigo Fernández, agente de Pablo Amo, explica que el club pierde el dinero que ofrecían otros equipos, pero además impide que los jugadores que tiene parados se revaloricen. En este caso, se trata de César, Pablo Amo, Jesús Muñoz y Munúa, futbolistas que no se han significado por dar problemas al club. así se produjeron los hechos recientes, según varias fuentes, mientras el Deportivo declinó ayer manifestarse al respecto. Caso César. El técnico no cuenta con el central. Por ese motivo, el jugador hace llegar al Deportivo una oferta del Villarreal de entre 1 y 1,5 millones de euros, a falta de varias semanas para el cierre del mercado. El club recibiría ese dinero y se ahorraría además la ficha del central. A César le queda sólo un año de contrato, de manera que a partir de enero podrá negociar ya su contratación por otro club y el Dépor no percibirá ni un duro. La opción era buena, así que, de mutuo acuerdo, el jugador y el club coruñés deciden que no dispute la Intertoto para que pueda jugar la Liga de Campeones si ficha por el Villarreal. Pero el Deportivo pide más dinero por el jugador, casi el doble. El club de Castellón dice que no va entrar en regateos con Lendoiro y avisa de que ésa es la oferta. Desde ese momento y hasta el cierre del mercado, el Deportivo no se comunica con el jugador para ofrecerle equipos, según confirman las fuentes consultadas. El tiempo pasa, el Villarreal no llama, el mercado se cierra y el jugador se queda en el equipo. Parece que el club intentó sin éxito la vía de Inglaterra. Pero César hace algo más. El último día plantea otra opción. Ya que el técnico no cuenta con él, ofrece la rescisión del contrato perdonando el año de sueldo que le debe. El club se ahorraba así la ficha, pero dice entonces que no, porque es ¡un jugador importante! Caso Pablo Amo. Caparrós le deja claro el primer día que no cuenta con él. Pablo pide que le faciliten la salida porque quiere revalorizarse y volver para ser el central del Deportivo. Obtiene esa promesa. El representante de Pablo, Rodrigo Fernández, hace llegar numerosas ofertas: Cádiz, Getafe, Osasuna, Real Sociedad... Por el medio aparece el Alavés, pero Piterman destituye al entrenador. Al final llega el Santander. El último día, ofrecía pagar 500.000 euros de la ficha. Sólo faltaba por cubrir algo más de 100.000 euros. El Santander no podía dar más. Pasan las horas, con el agente del jugador en A Coruña, pero el Deportivo no da señales de vida. Cinco minutos antes del cierre, Lendoiro da un ultimátum a Rodrigo Fernández. «Me dijo: quien quiera jugar que se la juegue», explica el agente, que se lo comunica al central. Pablo, que lo que quiere es jugar, está dispuesto a renunciar al dinero que el club le firmó en su día. Pero el presidente del Santander, al otro lado del hilo telefónico, ya no acepta. Son las doce y cinco de la noche, lleva dos días esperando por el Dépor y ha colgado en estado de nervios. Desencantado y molesto, prefiere quedarse sin central. «Está harto y no entiende nada», explica el agente. Primero, la presión del Deportivo hacia un futbolista con el que no cuenta. Segundo, que el club coruñés no ponga nada de su parte en la negociación. Y tercero, las condiciones que introduce Lendoiro en el contrato: Pablo no podría jugar contra el Dépor en Liga y, además, una opción de compra para el Santander de 4 millones, según explican en Cantabria. «No era Pablo el que quería irse, sino el Dépor el interesado en soltarlo, pero no quería poner ni un duro», recuerda Rodrigo. Añade que el Deportivo, un club con serios problemas económicos, «ha perdido medio millón de euros, más la posibilidad de revalorizar a un futbolista que costó 3,6 millones de euros». En la rueda de prensa posterior al cierre del mercado, Lendoiro dijo que la operación no se hizo «por un malentendido entre el Racing y el jugador». Y el agente replica. «Eso no es cierto. Prometieron facilidades, pero no se preocuparon de llamar para colocar a Pablo en todo el verano. El Dépor no trajo nada y no cedió ni un ápice en las negociaciones». A última hora, el club intentó la vía de Inglaterra, sin éxito y con el Racing esperando, como confirmaba a La Voz el representante inglés Francis Martin. Un día después del cierre del mercado, el defensa, visiblemente hundido, era de los primeros en llegar a Abegondo. «¿Con qué ánimo, si sabe que no cuenta para el entrenador y que podía estar jugando y revalorizándose en Primera ?», pregunta su representante. Caso Muñoz. El técnico le explicó a principio de temporada que había mucha competencia en su puesto, pero que siguiese trabajando, según corrobora un futbolista de la plantilla. Pero nadie le confirmó de forma oficial si seguiría o no. Simplemente, fue pasando el tiempo y un día se cerró el mercado de fichajes. Nadie en el Deportivo le ofreció equipos, si bien desde Gijón trascendió que el club coruñés le colocaba como parte del pago por Manu y Fuego, una operación que no fructificó, según el diario El Comercio , porque «el Deportivo ofrecía pagarés sin avalar para hacer la operación». El verano anterior, el Deportivo lo colocó en el Terrassa, de Segunda División, porque era el equipo que más pagaba. Primó el interés económico sobre el deportivo, pues se desechó una oferta del Getafe para jugar en Primera, donde Jesús habría tenido otro caché. Caso Munúa. Descartado públicamente por Caparrós dos días antes de que se cerrase el plazo. Es un guardameta internacional con Uruguay, que terminó la temporada pasada como titular en el Deportivo y que afronta una nueva campaña con un Mundial a la vista. El Deportivo intenta incluirlo también en la operación del Sporting. Resultado, otro descarte que no se va.