Los Spurs, listos para el título

Agencias

DEPORTES

Los Pistons han llegado a San Antonio para disputar el sexto con el convencimiento que tienen las espaldas contra la pared.

21 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

La historia se repite para los Pistons de Detroit, que tienen la obligación de ganar el próximo partido si no quieren irse de vacaciones sin el título de campeones de liga que ahora defienden ante los Spurs de San Antonio, que se encuentran a las puertas de volver a ser campeones. La inspiración del veterano alero Robert Horry con sus triples hizo posible el milagro de que los Spurs consiguiesen la victoria en el quinto partido de las Finales de la NBA y se pusieran en ventaja de 3-2 en la serie al mejor de siete. Los Pistons han llegado a San Antonio para disputar el sexto con el convencimiento que tienen las espaldas contra la pared, pero sin olvidar que son todavía los campeones defensores, que han vivido ya está situación en otras ocasiones y que están listos para ser de nuevo los «Bad Boys» que se superan cuando mayor es el peligro.«Nadie nos tiene que decir lo difícil que es nuestra situación, pero también hemos estado anteriormente al borde de la eliminación y nos hemos superado», declaró el alero Tayshaum Prince. «No queríamos volver a San Antonio con 2-3 en la serie, pero hemos hecho un gran baloncesto y somos optimistas». Además, los Pistons han demostrado desde que consiguieron ganar por 4-1 a Los Angeles Lakers el título de liga del año pasado que cuanto mayor es la adversidad, más fuerte y mejor es la reacción de todos los jugadores. «Si alguien piensa que no vamos a luchar hasta el final, entonces no conocen ni saben quiénes somos como equipo», declaró el pívot Ben Wallace, que se ha convertido en un jugador decisivo para los Pistons. «Nos crecemos ante la adversidad y nada más concluir el quinto partido todos en el vestuarios ya pensábamos en resurgir». El entrenador de los Pistons, Larry Brown, mantuvo la misma actitud positiva que los jugadores y aunque reconoció que había tenido «pesadillas» con los triples de Horry, especialmente con el último que les costó la derrota por 96-95, dijo que ahora era cuando su equipo debía demostrar el carácter de campeones. «Un buen amigo me llamó para recordarme la historia que protagonizaron los Medias Rojas de Boston en la serie de campeonato de la Liga Americana del béisbol profesional cuando después de comenzarla con tres derrotas luego ganaron los cuatro partidos siguientes y después se proclamaron campeones del mundo», señaló Brown. El veterano entrenador de los Pistons también recordó que su equipo iba a salir al SBC Center de San Antonio para jugar el mejor baloncesto y luego conseguir la victoria. Brown fue categórico cuando dijo que él falló en el marcaje de Horry en la jugada del triple ganador fue suya y para nada del alero Rasheed Wallace, que lo dejó sólo para hacer el doble equipo defensivo al escolta argentino Emanuel Ginóbili. «No fui lo suficientemente claro con Rasheed cuando le expliqué la manera en que debíamos defender y no dejar sólo a Horry», señaló Brown. El polémico alero tampoco se mostró afectado por lo sucedido en el quinto partido y dijo que la derrota les había dado más motivación a su equipo en la lucha por el título. «Nuestro ánimo está más alto que nunca y lo que tenemos muy claro es que para conseguir el título de liga necesitas ganar cuatro partidos, no dos o tres», valoró Rasheed Wallace. «Si piensan los Spurs que nos van a intimidar en su campo, mejor es que se olviden». El entrenador de los Spurs, Gregg Popovich, está de acuerdo con Wallace al destacar que un equipo como los Pistons, que ha logrado superar una desventaja de 0-2 y haber podido tener la ventaja de 3-2, no se va a venir abajo en el partido que más necesitan ganar. «Los equipos buenos siempre tienen la habilidad de superar las situaciones más difíciles y complicadas, olvidándose de lo que pasó en el partido anterior y centrarse sólo en el que realmente necesitan ganar», valoró Popovich. «Si queremos superarlos tendremos que hacer nuestro mejor juego en todos los aspectos». Sin embargo, Popovich, como los jugadores de los Spurs, es consciente de que las estadísticas les favorecen y de los resultados que han tenido en su campo en lo que va de temporada, que han sido de 46 triunfos por tan sólo cinco derrotas. Además, los Pistons no han conseguido ganar en San Antonio desde abril de 1997 y desde que se estableció el formato de 2-3-2 para las Finales de la NBA en 1985, el equipo que venció en el quinto partido después de estar la serie empatada a 2-2, se quedó con el título cuatro veces y dos lo perdieron. También el equipo con la ventaja de campo que llegó al sexto teniendo 3-2 en la serie lo ganó las siete veces que se ha dado está situación. «Todo eso no son más que estadísticas y nuestro equipo demostró contra pronóstico que pudimos volver a disputar dos Finales consecutivas con un título ganado y la opción de revalidarlo», reiteró Brown. «No es el momento de volver la vista atrás sino todo lo contrario, de pensar que estamos más listos que nunca para el gran reto».