«Espero que mi suplencia sea sólo cosa del técnico», añadió
20 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Luis Figo, harto de su situación en el Real Madrid tras dos partidos consecutivos en el banquillo, reprochó ayer a Vanderlei Luxemburgo y al club que no le informasen personalmente de su suplencia. «Merezco saber si voy a jugar o no, y no enterarme por la prensa. Es lo mínimo que pido. El entrenador no ha estado muy sensible en ese terreno», declaró el centrocampista portugués, que intuye que detrás de su suplencia existen otras circunstancias que no son solamente técnicas. «Quiero pensar que mi suplencia es por motivos técnicos, porque no hacerlo bien, porque ningún otro aspecto puede tener consistencia. Espero que sólo sea decisión del entrenador», declaró con ironía. Aunque a Figo le queda una temporada más de contrato, hasta 2006, e insiste en que quiere cumplir su compromiso, ya no puede asegurar rotundamente que vaya a continuar cuando acabe la presente campaña. «Si no sirvo para las pretensiones del club, me lo tiene que decir», apuntó el extremo portugués, que considera que el trato del club con él «es profesional». «Si es correcto o no, no lo sé. Habrá que preguntarles a ellos», añadió. Consciente de la realidad actual, ya no confía en recibir una oferta de renovación del club, pero exige de nuevo al Real Madrid que haga públicas sus intenciones para decidir su futuro después de 2006, o ya desde el próximo mes de junio, en el caso de precipitarse su despedida. Figo ya intuía que podía ser la estrella marginada al banquillo como consecuencia de los malos resultados del equipo y su peso en el vestuario de los galácticos: «Conociendo cómo es el fútbol, no digo que no lo esperaba o que no lo veía venir». El primer gran fichaje de Florentino Pérez aseguró que no pondrá problemas al club si no desean contar con sus servicios a partir de la próxima temporada. Considera que aún le quedan dos años a alto nivel y que por ello jugará en un club en el que sea útil. Ahora no se siente así. Defiende que no es jugador de sólo diez minutos por partido, y proclama que si continúa en el banquillo se planteará su marcha: «Porque así ni sería útil para el club ni sería feliz». Además, el luso dejó entrever la posibilidad de volver a jugar con la selección portuguesa. «Renuncié a la selección porque estaba cansado y quería dedicarme al club. Pero como ahora no juego, mis pensamientos son diferentes», declaró Figo.