Antonio López lo puso como ejemplo de indisciplina
18 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Antonio López, entrenador del Valencia, decidió ayer apartar al jugador italiano Marco Di Vaio del equipo de forma indefinida al considerar como un acto de indisciplina su reacción al ser sustituido el pasado domingo en Mallorca. Al delantero, que con gritos y malos gestos le cuestionó al entrenador los motivos del cambio, se le comunicó la decisión en la ciudad deportiva, por lo que ya no participó en la sesión de entrenamiento. El técnico cordobés afirmó que comportamientos como el de Di Vaio no se debe dejar pasar, que la decisión estaba tomada desde el domingo, que la plantilla había sido informada, aunque no consultada: «El grupo sabía que no se iban a dejar pasar determinadas actitudes. No es un entierro ni un funeral, pero los jugadores saben que el que no esté dispuesto a pelear y transmitir energía no jugará». López valoró la decisión como un toque de atención al grupo. También informó que Di Vaio no ha pedido en ningún momento perdón por su actitud y agregó que la intención de esta medida es que el jugador reflexione, porque al técnico le molestaron las formas. «No se puede hacer esto dando voces y pidiendo explicaciones en medio de un partido y de manera pública», subrayó. El entrenador valencianista precisó que este acto no es comparable a otras actitudes de indisciplina, como las de Stefano Fiore o Miguel Ángel Angulo. Sobre este último, señaló: «Es falso que se negara a jugar y tras hablar con él, reconoció que su bajo rendimiento se debía a problemas anímicos». En el caso del italiano, López señaló que la diferencia es que «la gente puede opinar lo que quiera, como fue su caso, que hizo declaraciones públicas sobre el entrenador, pero no las hizo dentro de una competición». En el mismo contexto valoró las declaraciones de Fabián Ayala, en las que se pronunciaba en favor de la titularidad de Cañizares, y reconoció que tiene una conversación pendiente con el futbolista argentino. «Según escuché, pedía disculpas a Andrés Palop por si sentía molesto, pero no me dejo llevar ni por Ayala ni por nadie en mis decisiones», concluyó.