El corredor sudafricano Robert Hunter, del Phonak, se adjudicó ayer al esprint la cuarta etapa de la 42 edición de la Setmana Catalana, disputada entre Bagá y Palau-Solitá i Plegamans sobre 162 kilómetros, por delante del italiano Claudio Corioni (Fassa Bortolo) y el español Angel Edo (Saunier Duval). Alberto Contador (Liberty Seguros-Würth) conservó el jersey de líder de la clasificación general la víspera de la contrarreloj final, con salida y meta en la fábrica del copatrocinador del equipo, la empresa de montaje y tornillería Würth. Contador, madrileño y víctima el pasado año de una grave caída en la primera etapa de la Vuelta a Asturias que descubrió una malformación congénita de una arteria -un cavernoma cerebral, que estuvo cerca de apartarle de la bici- se halla a tan sólo 16,4 kilómetros de alcanzar su primer triunfo en una vuelta. De hecho, el suyo en la cumbre de Pal fue el primero que lograba en España. Tan sólo Peio Arreitunandia y su compañero de equipo Koldo Gil, los más cercanos en el coll de Pal, Marchante o David Bernabéu, separados únicamente por 24 segundos, podrían arrebatarle el maillot dorado. Ayer, el pupilo de Manolo Saiz rodó sin sobresaltos inmerso en un pelotón que consintió una escapada de cinco corredores -el italiano Giampaolo Cheula (Barloworld), Oscar Laguna (Relax Fuenlabrada), Fernando Torres (Spiuk), Víctor Hugo Peña (Phokak) y Antonio Olmo (Comunitat Valenciana)-, neutralizada a unos 20 kilómetros de la meta. El intento alcanzó hasta que el equipo Phonak confió en el rodaje de Hunter y el Fassa Bortolo en las opciones de Corioni, vencedor de la segunda etapa y líder hasta el miércoles, para la volatta final. Ambos equipos colaboraron en apagar la ambición de los corredores en los kilómetros finales.