Pobre imagen del Mallorca de Cúper en el Camp Nou.
19 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.El Barça sumó una nueva victoria en el Camp Nou ante el Mallorca (2-0) en un partido resuelto con dos tantos de Deco y que pudo tener otro destino si Valdés no ataja un penalti lanzado por Luis García a los diez minutos del inicio. Con el único retoque de Albertini por el lesionado Oleguer, el Barcelona saltó al Camp Nou dispuesto a abrir la fase decisiva de la temporada con un triunfo. Rijkaard aleccionó a sus jugadores para que estrechasen las líneas y repitieran la insistente presión a la retaguardia visitante que tan buenos resultados les había dado. Ese dibujo del técnico holandés tuvo su continuidad en el banquillo rival. Héctor Cúper también había ordenado achicar los espacios a los azulgrana. Así que el partido se iba a desarrollar metidos en escasos metros. Ante tanto barullo en el centro del campo, la mayor calidad de los azulgrana empezó a decantar el juego. Ronaldinho empezaba a deleitar a su público mientras Moyá le impedía a Eto'o inaugurar el marcador. Susto El Barça estaba arrancando derrochando mucha energía y un alto grado de concentración como la que exhibió Víctor Valdés para pararle un penalti a Luis García que Teixeira Vitienes había señalado por un agarrón de Puyol al propio jugador balear. Pasado el susto, los azulgrana encauzaron la victoria gracias a un disparo lejano de Deco que sorprendió a Moyá. Pese a la desventaja, el Mallorca no variaba ni un ápice su estilo limitándose a apurar sus acciones ofensivas en el juego aéreo. Una apuesta muy pobre que pudo obtener un botín significativo si el cabezazo de De los Santos al límite del descanso no se estrella en el larguero. El inicio de la segunda parte estuvo presidido por la algarabía de un Camp Nou que celebraba el primer tanto del Athletic. Una alegría que aumentó todavía más cuando Deco sentenció la victoria con la inestimable ayuda de Moyá. El error del meta balear frustró las tentativas de su equipo que había intentado estirarse algo más en ataque con un remate precipitado de Arango. El segundo tanto del brasileño nacionalizado portugués cerró cualquier duda sobre la victoria local.