Entrevista | Gustavo Munúa | Una excepcional actuación en Valencia muestra a la afición blanquiazul las grandes cualidades del portero internacional uruguayo, un gran admirador de Chilavert.
13 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Hasta el sábado era casi un desconocido incluso para la afición del Deportivo. Desde su actuación en Mestalla es el hombre que inventó un manotazo imposible en el disparo de Corradi. Gustavo Munúa llegó al Dépor en silencio. Un año y medio más tarde empieza a hacer ruido, y de qué manera. Pero el uruguayo sigue siendo casi un extraño para numerosos seguidores blanquiazules. Pocos saben, por ejemplo, que Gustavo es un especialista en el lanzamiento de faltas o que lanzaba los penaltis en el Nacional de Montevideo. Pero eso, ahora, no es una prioridad para él. «Aquí debo ganarme antes mi lugar, un respeto», asegura el portero del Deportivo. -Bueno, uno sólo intenta aprovechar las oportunidades que le dan, centrándose lo mejor posible. Hemos ganado un partido importante contra un rival complicado y ojalá eso nos sirva para ir hacia arriba definitivamente. Desde el punto de vista personal, lo que me queda es seguir mejorando, no pensar en la titularidad. -Llama la atención que aun siendo suplente en el Deportivo el último año y medio lo hayan seguido llamando para la selección uruguaya. -Yo soy realista y sé que si no tengo continuidad es difícil que me llamen para la selección por la sencilla razón de que no juego, y es normal. Hay otros compañeros, otra gente, y lo veo correcto. Pero también es cierto que me acaban de llamar a la última citación, y eso me ilusiona un poco. De todas maneras sé que tengo que seguir trabajando duro en el Deportivo, mejorar y tratar de ganarme la confianza de mis compañeros, el míster y la afición. Es verdad que aquí no me conocen aún lo suficiente; no como me pueden conocer en Uruguay. -¿Y cómo era Munúa en Uruguay, a quién admiraba, qué portero era su referencia a la hora de trabajar? -Aunque ahora ya no sigue en activo como profesional, me he fijado mucho en Chilavert. Siempre me gustó por muchas razones, pero principalmente por su personalidad. Por lo que influía. Pienso que no todo es atajar en un portero; no se trata sólo de estar parado debajo de los palos. En ese sentido, Chilavert me pareció siempre un espejo impresionante porque la verdad es que ha hecho cosas muy importantes para lo que es el puesto de portero. -¿En qué sentido? -El puesto de arquero es el que más ha crecido en los últimos tiempos a nivel técnico y de juego. Cada vez ahí hay más reglas, cada vez ha ido creciendo más en contenido. Él lo supo llevar muy bien. Hizo cosas nuevas y marcó su personalidad donde estuvo. La verdad es que cuando yo estaba en América siempre estaba atento a lo que él hacía. -¿Se animaría a tirar aquí las faltas, como hacía el meta paraguayo? -Tengo claro que lo primero aquí es ganar confianza, hacerme ver como portero y demostrar obviamente mis condiciones. Lo otro es un ciclo aparte. Yo en el Nacional tiraba faltas, pero aquí debo ganarme antes mi lugar. Eso no me quita el sueño. -Pero las tiraba, y bastante bien. -Sí, sí. En Uruguay, sí, pero tengo claro que lo primero y primordial es parar e intentar seguir creciendo como arquero y como persona. Tiraba también los penaltis y es verdad que hice un gol de falta. Son lindos recuerdos, pero sé que aquí tengo que ganarme antes un respeto. Debo demostrar y estoy en ese camino, intentando dar siempre el máximo en cada entrenamiento. -Y en cada partido... El sábado lo habrán felicitado unos cuantos compañeros en el vestuario después de su exhibición. -Nos felicitamos todos, porque la verdad es que el equipo no pasa por un buen momento, y sabemos que partidos contra rivales de este nivel tienen algo especial aunque en el fondo nos juguemos sólo tres puntos, y que ganar es importante por el factor anímico. Como no venimos funcionando como querríamos, ha sido una alegría muy grande para todos. La felicitación no ha sido sólo para mí. -Primera parte. Llega Corradi, dispara a bocajarro y saca usted una mano como de la nada. ¿Eso es intuición, reflejos o el fruto de su entrenamiento? -Son jugadas que se dan en los partidos y que se deciden en un segundo. A veces puedes sacar el balón, otras no. Por suerte, el sábado salió. -¡Y cómo salió! Tal vez haya sido la parada de la jornada. -Intento aportar mi granito de arena. Salió bastante bien, pero de todas formas tenemos que seguir mejorando mucho, porque aún no hemos logrado nuestro objetivo. Queremos estar arriba, así que hay que trabajar bastante todavía, y ojalá que éste sea el despegue definitivo del Dépor esta temporada. -¿Mejorará su compenetración con la defensa en próximos partidos, con más decisión en las salidas? Quizá estamos lejos de ver aún al mejor Gustavo Munúa. -Bueno, no me gusta hablar de mí, sinceramente. Lo que tengo es que seguir trabajando y aprovechar las oportunidades de que disponga. Ojalá que puedan salir bien las cosas para el Deportivo, porque eso significa que también saldrían bien para mí.