El Pontevedra empieza una nueva etapa en el campo del Polideportivo Ejido, de la mano de Argibay. A pesar de ello, ese efecto es precisamente al que se agarran directiva y aficionados granates para soñar con romper esta tarde (18.30 horas. TVG) las quince jornadas que acumula el equipo sin saborear un triunfo en la Segunda División. «Si los jugadores responden en actitud y concentración podemos ofrecer un buen rendimiento. La clave es ser regulares en esos aspectos y jugar con mucha intensidad. Debemos marcar el ritmo del encuentro y hacer que ellos jueguen en función nuestra y no al revés», manifiesta el debutante Alberto Argibay. En las cuatro sesiones que ha dirigido el nuevo preparador ha habido cabida para las conversaciones de carácter psicológico. «Después del entrenamiento en Las Rozas, tuvimos una charla destinada a descargar la tensión. Entre otras cosas les comenté que un gol en contra no es más que un detalle dentro de un partido que puede durar unos 95 minutos. Lo realmente importante es controlar, dominar la situación y tratar de ser mejores en el cómputo global», explica.