La heterosexualidad puede ser un motivo de persecución. Así de rotundo fue ayer Manuel Camiña, presidente del Frigoríficos del Morrazo, el mejor equipo gallego de esta temporada en la Liga Asobal. En el descanso de un encuentro amistoso que enfrentó a su equipo con el Pilotes Posada de Vigo, el dirigente del club de Cangas decidió declarar persona «non grata» al presidente de la Federación Gallega de Balonmano, Ramiro Losada. Sus motivos: Una serie de «atropellos a los que hemos sido sometidos». «No estamos dispuestos a que después de 43 años de historia que tiene nuestro club nos niguneen de esta forma», insistió. Entre esas decisiones controvertidas se refirió a una serie de agravios que ha sufrido su equipo de categoría infantil, el de Segunda Nacional y, además, con la elección de los asambleistas con derecho a voto para elegir al presidente de la Federación Española. También pidió la dimisión del responsable del Comité de Competición. Tras esta serie de acusaciones la pregunta fue directa: -¿Por qué cree que les persiguen? -¿Por ir de cara?, ¿por no ser pelotilleros?, o ¿porque a la federación le molesta que en este club todos somos heterosexuales? Y esto lo digo a título personal y no como presidente del Frigoríficos. A pesar de esta acotación de en calidad de qué había respondido, en su respuesta subyace un cierto malestar que va más allá del puramente deportivo. El mandatario cangués parece haber tenido en cuenta las preferencias sexuales de alguno de los que dice que le persiguen. Como nota positiva de la capacidad para entender hay que apuntar que Manuel Camiña se sentó en el palco del pabellón de As Travesas con el presidente y vicepresidente de la Federación Gallega a los que saludó efusivamente.